Bolivia reaccionó a tiempo, venció a Surinam y va por el sueño mundialista ante Irak

La Verde se impuso 2-1 tras comenzar en desventaja y jugará la final del repechaje rumbo al Mundial 2026. Paniagua y Terceros, los héroes de la remontada en Monterrey.

En una noche de tensión y carácter, Selección de Bolivia dio un paso clave en su ilusión mundialista: derrotó 2-1 a Selección de Surinam y se clasificó a la final del repechaje rumbo al Mundial 2026, donde enfrentará a Selección de Irak.

El encuentro, disputado en Monterrey, comenzó cuesta arriba para el conjunto dirigido por Óscar Villegas. Surinam golpeó primero a través de Liam Van Gelderen, aprovechando un mejor arranque y cierta pasividad defensiva del equipo sudamericano. Durante ese tramo inicial, el conjunto caribeño mostró mayor dinamismo y control, dejando a Bolivia incómoda y sin respuestas claras.

Sin embargo, el desarrollo del partido tuvo un giro marcado por las decisiones desde el banco. Los ingresos de Moisés Paniagua y Juan Godoy modificaron la dinámica como piezas que encajan justo a tiempo en un engranaje trabado. Paniagua aportó frescura y encontró el empate, mientras que Godoy generó la jugada que derivó en el penal decisivo.

Desde los doce pasos apareció Miguel Terceros, con temple y precisión, para dar vuelta la historia y sellar el 2-1 definitivo. Bolivia, que nunca bajó los brazos, capitalizó el exceso de confianza de su rival, que tras ponerse en ventaja cayó en una meseta de especulación y pérdida de tiempo.

El triunfo no solo representa una remontada valiosa, sino también un nuevo impulso para una selección que busca regresar a una Copa del Mundo tras 32 años de ausencia, desde su última participación en Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994.

El próximo desafío será decisivo. Bolivia volverá a presentarse el martes en Monterrey para enfrentar a Irak en la final del repechaje. El ganador obtendrá un lugar en el Grupo I del Mundial 2026, donde ya esperan potencias como Selección de Francia, Selección de Senegal y Selección de Noruega.

La Verde quedó a un paso de convertir el anhelo en realidad. Y en noches como esta, donde el fútbol se mezcla con la resistencia, el sueño parece un poco más cercano.

Los comentarios están cerrados.