Bill Gates volvió a poner el foco sobre los riesgos de la inteligencia artificial y lanzó una de sus advertencias más contundentes. El cofundador de Microsoft sostuvo que la tecnología ya es lo suficientemente poderosa como para contribuir a acontecimientos capaces de provocar hasta mil millones de muertes si es utilizada por personas con intenciones maliciosas.
La declaración fue realizada durante una entrevista con el programa “Meet the Press”, de NBC, cuya emisión completa está prevista para este fin de semana. Gates fue consultado sobre las advertencias de distintos referentes de la industria acerca de los riesgos extremos de la inteligencia artificial.
“Absolutamente” respondió cuando le preguntaron si el Congreso de Estados Unidos debería avanzar con leyes para regular la tecnología. Según Gates, la autorregulación de las compañías no alcanza y los gobiernos deben participar en la definición de mecanismos de seguridad, supervisión y control.
El riesgo de que la IA caiga en malas manos
Gates puso el énfasis en la combinación entre herramientas de inteligencia artificial cada vez más avanzadas y personas que busquen utilizarlas para causar daño.
En ese sentido, sostuvo que nunca había existido un arma tan poderosa como la combinación de personas con malas intenciones y las herramientas de IA más avanzadas. Su planteo no establece que una catástrofe de esa magnitud vaya a ocurrir ni presenta una estimación concreta de víctimas: se trata de una advertencia sobre el potencial de daño de la tecnología si es utilizada deliberadamente con fines destructivos.
La preocupación aparece en medio de un debate cada vez mayor dentro de la industria tecnológica sobre la velocidad con la que avanza la inteligencia artificial y los límites que deberían establecerse para su desarrollo.
Gates pidió leyes y mayor control
Para el empresario, dejar las decisiones exclusivamente en manos de las compañías tecnológicas no es suficiente. Consideró necesario que legisladores, fuerzas de seguridad y organismos gubernamentales participen en la definición de salvaguardas y mecanismos de monitoreo.
La advertencia también se relaciona con un ensayo que Gates publicó en agosto, en el que analizó distintos riesgos vinculados con el avance de la IA. Allí mencionó posibles impactos sobre el empleo y la seguridad, además del uso de estas herramientas para facilitar ataques informáticos, fraude, desinformación y otros daños a gran escala.
El debate no se limita a Gates. Dario Amodei, CEO de Anthropic, también reclamó medidas frente a los riesgos asociados al desarrollo de sistemas cada vez más potentes, mientras que otros referentes tecnológicos participan de la discusión sobre cómo establecer controles sin frenar los posibles beneficios de la inteligencia artificial.
La advertencia de Gates, por lo tanto, no plantea una cifra de muertes como un pronóstico inevitable, sino como una dimensión extrema del daño que, según su planteo, podría producirse si estas herramientas avanzadas son utilizadas de manera maliciosa.

Los comentarios están cerrados.