Azote climático en San Juan: estiman hasta un 70% de pérdidas en la uva por las heladas

Tras las severas marcas bajo cero registradas en la provincia, la Mesa Vitivinícola alertó sobre un fuerte impacto en los cultivos. Desde el Ministerio de Producción confirmaron daños muy altos en los brotes, aunque advierten que todavía es prematuro dar un porcentaje definitivo.

Las intensas heladas que azotaron a San Juan en las últimas horas generaron máxima tensión y preocupación en el sector vitivinícola local. Mientras que la Mesa Vitivinícola estimó preliminarmente que el impacto de las bajas temperaturas podría provocar pérdidas de entre el 50% y el 70% de la producción, las autoridades provinciales prefieren la prudencia a la espera de los relevamientos formales.

Pablo Martín, presidente de la Mesa Vitícola, explicó que la severidad del daño responde a la etapa del año en la que se produjo el fenómeno, afectando a cultivos que ya presentaban un grado importante de desarrollo. Sin embargo, advirtió que resulta complejo contar con una cifra exacta debido a la falta de un mecanismo automático de medición en todas las fincas de la región.

Por su parte, el secretario de Agricultura, Miguel Moreno, señaló que el perjuicio visible en los brotes es “alto, muy alto” en prácticamente todo el territorio provincial. No obstante, advirtió que el alcance real recién se conocerá más adelante, ya que las yemas hinchadas que aún no se abrieron también sufrieron el rigor del clima y su estado total permanece bajo evaluación.

Desde la cartera productiva insistieron en que el daño varía de forma radical según el mapa de brotación, la variedad de uva y la situación particular de cada establecimiento, pudiendo diferir incluso dentro de una misma finca. Por este motivo, remarcaron la urgencia de que los productores presenten las denuncias oficiales para avanzar con los peritajes técnicos.

Las variedades de uva de mesa y las destinadas a la producción de pasas figuran entre las más expuestas y vulnerables al escenario climático. Ante este panorama, los productores locales vuelven a afrontar un escenario de extrema complejidad financiera y operativa de cara al futuro de la próxima cosecha.

Los comentarios están cerrados.