Avanza la obra eléctrica del distrito Vicuña y prevén la generación de unos 300 puestos de trabajo
La audiencia pública del ENRE analizó el proyecto de línea de alta tensión impulsado por Vicuña Corp. para abastecer a Josemaría y Filo del Sol. La infraestructura será financiada por el sector privado y demandará mano de obra en plena Cordillera.
El desarrollo de la obra eléctrica vinculada al distrito minero Vicuña dio un paso clave esta semana con la realización de una audiencia pública convocada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). El encuentro tuvo como objetivo evaluar la construcción y operación de una línea de transmisión privada destinada a abastecer los proyectos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la alta Cordillera sanjuanina.
La iniciativa fue presentada por Vicuña Corp., empresa integrada por las compañías Lundin Mining y BHP, cuyos representantes expusieron los fundamentos técnicos y energéticos del proyecto. Según detallaron, la demanda eléctrica conjunta de ambos yacimientos superaría el consumo total actual de la provincia de San Juan, lo que torna insuficiente la capacidad del sistema de transmisión existente.
En ese sentido, se explicó que la minería de cobre requiere un suministro continuo, estable y con márgenes propios de reserva, condición que justifica la construcción de líneas exclusivas y dedicadas. Además, se remarcó que la obra será financiada íntegramente con capital privado, sin comprometer recursos públicos, y permitirá avanzar con plazos de ejecución acordes a las necesidades productivas.
Otro punto destacado fue la complejidad geográfica del proyecto. Los yacimientos se encuentran entre los 4.000 y 4.900 metros sobre el nivel del mar y a grandes distancias de la red eléctrica nacional, lo que obliga a desarrollar infraestructura específica para vincular las plantas de procesamiento con los puntos de inyección al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Desde el plano técnico, la propuesta contempla elevar la capacidad de transporte eléctrico entre Nueva San Juan y Rodeo, pasando de 132 kV a 500 kV, además de la construcción de dos subestaciones —Josemaría y Chaparro— que permitirán integrar el distrito Vicuña al sistema nacional. Para su funcionamiento se prevé la figura de un transportista independiente, responsable de construir, operar y mantener la línea bajo un esquema contractual privado.

El proyecto se encuadra dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), bajo la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo, lo que otorga previsibilidad regulatoria y financiera. En paralelo, se estimó que la obra demandará alrededor de 300 trabajadores durante su etapa de construcción, generando impacto en el empleo local.
Concluida la audiencia, de la que participaron organismos y entidades previamente inscriptas conforme al reglamento del ENRE, el organismo regulador continuará con el análisis técnico y administrativo antes de emitir una resolución sobre la viabilidad definitiva del proyecto.
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