Alquileres en San Juan: mercado dividido entre estabilidad y denuncias por aumentos “abusivos”
Mientras el sector inmobiliario habla de precios estabilizados y mayor negociación, los inquilinos aseguran que los valores superan la inflación y consumen hasta el 70% de los ingresos familiares.
El debate por el precio de los alquileres volvió a instalarse en la agenda pública luego de que el presidente Javier Milei afirmara en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso 2026 que el valor real de los contratos bajó un 30% neto frente a la inflación tras la desregulación del mercado. En San Juan, sin estadísticas oficiales que permitan medir con precisión esa variación, la discusión se sostiene en las voces de los propios actores.
Para conocer el pulso local, este medio consultó a Esteban Costela, titular del Colegio de Corredores Inmobiliarios de San Juan, y a Victor Bazan, referente de la Asociacion de Inquilinos de San Juan. Las posturas reflejan una brecha marcada.
Inmobiliarias: “Valores estabilizados y más negociación”
Desde el sector inmobiliario aseguran que el mercado atraviesa una etapa de mayor equilibrio, al menos en el segmento de departamentos de uno y dos dormitorios.
“Hoy la oferta y la demanda están bastante equiparadas. Los valores están estabilizados”, sostuvo Costela, aunque evitó respaldar con cifras concretas la afirmación presidencial.
Uno de los cambios más notorios, según explicó, es el regreso de la negociación directa. “El inquilino recorre, compara y negocia. Si un alquiler está publicado en $450.000, termina cerrándose en $430.000 o $425.000”, ejemplificó. Ese margen de discusión, que antes —según su mirada— era casi exclusivo del propietario, hoy se habría ampliado a favor de quien busca vivienda.
Sin embargo, el panorama no es homogéneo. En el caso de casas familiares, especialmente para grupos numerosos, la ecuación cambia: “Hay más demanda que oferta. A las familias de cuatro o cinco personas les cuesta bastante conseguir una casa”, reconoció.
Inquilinos: “Los aumentos son insostenibles”
En la vereda opuesta, Bazán rechazó de plano la idea de una baja real en los alquileres. “Subieron tres puntos por encima de la inflación, según el Indec. Desde que no hay ley de alquileres, lo único que hay es abusos. Es un desastre”, afirmó.
El referente sostuvo que los incrementos ocupan entre el 60% y el 70% de los ingresos de una familia promedio, lo que genera un fuerte deterioro en la calidad de vida. También advirtió que el costo de ingreso a un contrato supera el millón de pesos si se suman depósito, adelanto y comisión inmobiliaria.
“El panorama es desalentador. Hay estudiantes que abandonan la facultad y familias que viven hacinadas o en condiciones precarias”, describió, y cuestionó la falta de controles sobre las condiciones de las propiedades que se ofrecen en alquiler.
Expectativas opuestas
De cara al futuro, el sector inmobiliario se muestra optimista ante una eventual reactivación del crédito hipotecario y un ordenamiento macroeconómico que, aseguran, podría dinamizar el mercado.
Del lado de los inquilinos, en cambio, el pronóstico es sombrío. Bazán advirtió que, sin cambios en las políticas nacionales y sin regulación específica, la presión habitacional seguirá en aumento y obligará a muchas familias a multiplicar sus ingresos para sostener un techo.
Así, el escenario sanjuanino expone dos miradas contrapuestas sobre un mismo mercado: para unos, estabilidad y reacomodamiento; para otros, aumentos que no dan tregua y profundizan la crisis habitacional.
Op: Juan Llarena
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