Alerta Verdeamarela: Brasil decepcionó en el debut y apenas rescató un empate ante un enorme Marruecos
En el inicio del Mundial 2026, el equipo de Carlo Ancelotti igualó 1-1 en Nueva York. Los africanos dominaron tácticamente el juego y Vinicius Júnior tuvo que frotar la lámpara para salvar un punto.
El debut de Brasil en la Copa del Mundo 2026 dejó sabor a poco y sembró más dudas que certezas. En el imponente estadio de Nueva York/Nueva Jersey, la Seleção igualó 1-1 ante Marruecos en un partido donde sufrió la intensidad, el orden y la jerarquía de un seleccionado africano que ratificó por qué ya pertenece a la elite del fútbol mundial.
Durante la primera media hora, Marruecos borró de la cancha a la potencia sudamericana. Con una presión asfixiante y transiciones eléctricas, desnudó todas las falencias defensivas del esquema de Ancelotti.
La superioridad se tradujo en el marcador a los 20 minutos: Ismael Saibari recibió una gran asistencia de Brahim Díaz, rompió la línea de los centrales y definió con una sutileza exquisita por encima de Alisson Becker para firmar el 1-0. Brasil era, hasta ahí, un equipo partido y sin respuestas.
El factor Vinicius y el aguante africano
Cuando el panorama se tornaba oscuro, apareció la jerarquía individual que distingue a los pentacampeones. A los 31 minutos, Vinicius Júnior armó su clásica jugada de izquierda hacia el centro y, ante el mínimo espacio concedido, sacó un derechazo letal al ángulo que venció a Bono para decretar el 1-1.
Un complemento de desgaste y paridad
En el segundo tiempo, el ritmo arrollador de los marroquíes mermó debido al desgaste físico. Brasil tomó el control de la posesión, pero careció de ideas colectivas y profundidad para romper el cerrojo defensivo.
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El muro de Marruecos: Sostuvo el empate con un planteo inteligente, una zaga central impecable y la solvencia de Bono.
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Salvada sobre la hora: Sobre el final, Alisson tuvo que vestirse de héroe con una atajada impresionante para evitar lo que hubiese sido una histórica derrota brasileña.
La lupa del grupo: El empate deja abierto el Grupo C, pero instala una pregunta inevitable: si Marruecos logró exponer tantas debilidades colectivas en Brasil, ¿qué pasará cuando la Verdeamarela enfrente a las potencias europeas en las instancias decisivas?
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