El anuncio de hallazgos con concentraciones récord de oro en el proyecto Lunahuasi ha reavivado un antiguo foco de conflicto. Luego de que la operadora NGEx Minerals difundiera perforaciones con valores excepcionales, funcionarios de La Rioja salieron al cruce cuestionando la jurisdicción de San Juan sobre la zona y reclamando la pertenencia de los recursos minerales.
La polémica fue impulsada por el ministro de Producción riojano, Ernesto Páez, quien afirmó públicamente que el área de exploración tiene incidencia directa sobre territorio de su provincia. Para el funcionario vecino, tanto la riqueza del suelo como el control del impacto ambiental deben estar bajo la órbita de La Rioja, retomando una postura que ya había tensionado la relación bilateral con el megaproyecto Vicuña.
Esta disputa fronteriza no es un hecho aislado. En abril, el gobernador Ricardo Quintela ya había puesto en duda los límites vigentes, e incluso la Justicia riojana llegó a paralizar el tránsito de maquinaria minera en el estratégico camino de Guandacol. Si bien el paso se liberó tras negociaciones con las empresas, los “números de oro” de Lunahuasi volvieron a romper la tregua política.
Ubicado en el corazón del Distrito Vicuña, en el departamento Iglesia, Lunahuasi es considerado hoy uno de los descubrimientos más prometedores del país por sus altísimas leyes de oro, plata y cobre. Ante este potencial, La Rioja ya prepara informes técnicos y pedidos formales para intervenir en los estudios de impacto ambiental, planteando un escenario de incertidumbre jurídica para la minería en la zona.
Los comentarios están cerrados.