Abuso sexual infantil en San Juan: Reconoció el hecho y fue condenado, pero no irá a prisión
José Luis Ventrice, de 66 años, aceptó su culpabilidad en un juicio abreviado por abusar de una vecina de 6 años. Recibió una pena de un año y seis meses de prisión condicional, por lo que mantendrá la libertad bajo estrictas restricciones.
Una causa por abuso sexual infantil concluyó este jueves en los Tribunales locales con una condena de ejecución condicional. José Luis Ventrice (66) admitió la autoría de los abusos contra una menor de su entorno vecinal y, tras un acuerdo de juicio abreviado homologado por el juez de Garantías Matías Figuerola, recibió la pena de un año y seis meses de prisión en suspenso.
Al tratarse de una condena menor a los tres años y al no registrar antecedentes penales previos, el código prevé que el imputado no sea encarcelado, por lo que continuará en libertad.
La investigación, liderada por el fiscal Raúl Iglesias de la Unidad Fiscal ANIVI, logró acreditar que el acusado cometió abusos sexuales simples contra la víctima cuando esta tenía apenas 6 años. El caso salió a la luz cuando la niña pudo relatar lo sucedido a su familia, lo que activó la denuncia penal y la contención de los organismos de protección de la niñez.
La Cámara Gesell y las claves del acuerdo
El avance de la causa sumó pruebas contundentes, siendo el testimonio de la menor en Cámara Gesell la pieza central del expediente. Con estos elementos, la fiscalía imputó formalmente a Ventrice. Aunque en un principio estuvo detenido, luego recuperó la libertad mientras avanzaba el proceso.
Finalmente, para evitar el juicio oral y público, la defensa y la fiscalía acordaron resolver el caso mediante la vía abreviada:
-
El acusado reconoció formalmente los hechos y aceptó la autoría del delito.
-
Se fijó la pena de 18 meses de prisión condicional.
Restricciones impuestas: A pesar de mantener la libertad, la Justicia le impuso a Ventrice un régimen de estrictas reglas de conducta. Entre las principales medidas, tiene prohibido acercarse a menos de 300 metros de la víctima, como así también entablar cualquier tipo de contacto físico, telefónico o digital con ella o su entorno.
De esta manera, el proceso judicial cierra con una sentencia condenatoria firme que se logró a partir de la valentía de la víctima para hablar y el rápido accionar de los peritos y fiscales especializados de la provincia.
Los comentarios están cerrados.