A los 68 años, murió la actriz Marina Magalí, recordada por su papel como Griselda de “Nazareno Cruz y el lobo”
La intérprete, que llegó al cine desde su trabajo como maestra jardinera, fue convocada sin experiencia previa para encarnar a dicho personaje y quedó ligada a un clásico que marcó al público argentino.
La actriz argentina Marina Magalí, recordada por su papel protagónico en la película “Nazareno Cruz y el lobo”, murió a los 68 años. La Asociación Argentina de Actores comunicó la noticia este viernes y precisó que el fallecimiento se produjo el martes. Magalí, cuyo nombre real era Marina Andrea Accoroni, encarnó a Griselda en la obra dirigida por Leonardo Favio, un filme central en la historia del cine nacional.
Nacida el 20 de mayo de 1958, Magalí se desempeñaba como maestra jardinera antes de su llegada al cine. La oportunidad surgió de manera inesperada cuando Leonardo Favio buscaba una joven sin experiencia previa para el papel de Griselda. Favio quería evitar los rostros conocidos y apostó por una actriz completamente desconocida para el público. La elección de Magalí llegó por recomendación, y su participación marcó su debut en la pantalla grande. Compartió elenco con figuras como Juan José Camero y Alfredo Alcón, y su interpretación quedó asociada a las imágenes más emblemáticas de la película.
Según relató el propio Favio en una entrevista con la periodista Adriana Schettini para el libro Pasen y vean, Magalí tenía apenas 16 años durante el rodaje. El director la describió como “monísima”, y consideró que era perfecta para la historia, ya que representaba la imagen de Griselda que tenía en mente.
Favio explicó que, en el imaginario popular, la figura de Griselda se asociaba a una mujer rubia, por lo que la joven actriz debió teñirse el cabello para el papel. Además, durante la filmación, se ocupó de que su piel permaneciera blanca, protegiéndola del sol, en línea con la idea de las princesas de los cuentos.
El director también mantuvo conversaciones con la familia de Magalí, a quienes advirtió sobre la naturaleza transitoria de la experiencia. Les aconsejó que, una vez terminada la película, la joven retomara su vida habitual, ya que no tenía formación como actriz y su voz fue finalmente doblada en la producción por decisión del propio Favio.
La película se estrenó en 1975 y reunió a más de 4 millones de espectadores, posicionándose entre las producciones nacionales más vistas. Este registro permaneció vigente hasta 2014, año en que Relatos salvajes alcanzó una mayor convocatoria.
En 2022, una encuesta presentada en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata la ubicó en el puesto 17 dentro del ranking de las 100 mejores películas del cine argentino, detrás de Esperando la carroza (1985) y antes de Más allá del olvido (1956).
Así las cosas, luego del éxito de Nazareno Cruz y el lobo, Magalí continuó su carrera en el cine. En 1979 formó parte de Juventud sin barreras, dirigida por Ricardo Montes, junto a Ricardo Darín y Susana Traverso. Su filmografía incluyó también trabajos en coproducciones entre Argentina y Estados Unidos, como El cazador de la muerte (1984) y The Stranger (1987), esta última dirigida por Adolfo Aristarain y con un elenco integrado por Cecilia Roth, Federico Luppi, Ricardo Darín y Haydée Padilla.
En el terreno del cine fantástico, Magalí actuó en Los hechiceros del reino perdido (“Wizards of the Lost Kingdom”, 1985), bajo la dirección de Héctor Olivera, compartiendo pantalla con María Socas, Marcos Woinski y Augusto Larreta. Su paso por estas producciones internacionales la mantuvo activa durante la década de 1980, aunque luego decidió apartarse del ambiente artístico y mantener un perfil bajo.
A pesar de su retiro, la figura de Marina Magalí continuó presente en el recuerdo de los seguidores del cine argentino. En 2025, con motivo del 50º aniversario de “Nazareno Cruz y el lobo”, la usuaria de Facebook Yoly Rosso publicó una fotografía reciente de la actriz, lo que reavivó el interés y la admiración por su trayectoria. La noticia de su fallecimiento generó mensajes de pesar y reconocimiento, tanto de colegas como de admiradores que valoraron su aporte al cine nacional y su paso silencioso pero imborrable por la historia cultural argentina.
Fuente: INFOBAE
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