Causa Médano de Oro: la Justicia entra en pausa hasta el 16 de noviembre para completar las Cámaras Gesell
Tras peritar dos celulares sin hallar imágenes del presunto abuso, la UFI ANIVI reanudará las declaraciones a 12 adolescentes. El único imputado, Dylan Bunda, permanece con prisión preventiva en el Penal de Chimbas.
La investigación por el presunto abuso sexual ocurrido durante una fiesta clandestina en una finca de Médano de Oro entra en una etapa clave. Luego de recepcionar los primeros testimonios en la sede de ANIVI, la Justicia dispuso un cuarto de intermedio y reanudará las declaraciones testimoniales bajo el sistema de Cámara Gesell a partir del próximo 16 de noviembre. En total, hay 12 adolescentes citados para reconstruir lo sucedido.
En paralelo, los peritos informáticos concluyeron el análisis técnico sobre dos teléfonos celulares secuestrados al inicio de la causa. Según fuentes judiciales, en el material extraído de ambos dispositivos no se encontraron videos ni registros audiovisuales del ataque denunciado.
La causa tiene como único imputado a Dylan Bunda Cortéz, de 19 años, acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal. El pasado miércoles, durante la audiencia de formalización, la jueza de Garantías Flavia Allende le dictó un mes de prisión preventiva —a cumplir en el Servicio Penitenciario Provincial— y fijó un plazo de un año para el desarrollo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
La hipótesis de la Fiscalía
La pesquisa, encabezada por la fiscal Ingrid Schot (UFI ANIVI), sostiene que el hecho ocurrió en un predio ubicado sobre calle 9, Rawson, donde se desarrollaba un evento no autorizado. Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, la víctima se dirigía hacia el sector de sanitarios cuando fue interceptada por Bunda, quien la habría llevado por la fuerza hacia una zona oscura y apartada del terreno para consumar la agresión.
Durante la audiencia se mencionó también la presencia de otros asistentes en las cercanías del lugar —entre ellos un menor de apellido Rivas—, a quienes en un principio se vinculó con la supuesta filmación del hecho. No obstante, la representación fiscal aclaró ante la magistrada que, por el momento, no existen certezas ni elementos probatorios que confirmen la existencia de dicho video.
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