La decisión del arquero de Andorra tras la muerte de Jesús de Miguel por el brutal rodillazo

Según revelaron en España, Jesús Owono tiene la intención de acercarse a los seres queridos del arquero fallecido pero en privado. Además, cerró sus redes sociales.

El fútbol español sigue conmocionado por la muerte de Jesús de Miguel, el delantero de Tenerife de 30 años que sufrió un paro cardiorrespiratorio tras un brutal rodillazo recibido en el partido ante Andorra. En medio del dolor, Jesús Owono, el arquero involucrado en la jugada, tomó una decisión respecto de la familia del futbolista fallecido.

Según reveló el periodista Iván Álvarez en El Partidazo de COPE, el guardameta tiene la intención de comunicarse personalmente con los seres queridos de la víctima, aunque prefiere esperar el momento indicado. Su objetivo es que ese primer contacto sea privado, antes de pronunciarse públicamente sobre la tragedia.

El impacto emocional sobre el arquero fue muy fuerte. Desde el club andorrano aseguraron que jamás buscó lastimar a su adversario y describieron lo sucedido como una acción que terminó “terriblemente mal”. Además, remarcaron que la preocupación por el estado de salud del delantero estuvo presente desde el primer instante.

Mientras el atacante permanecía internado en terapia intensiva, Owono se mantuvo informado sobre su evolución mediante el delegado y los integrantes del cuerpo médico de su equipo.

La situación también tuvo consecuencias fuera de la cancha. Durante el encuentro disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López, algunos hinchas apuntaron contra el arquero desde las tribunas y le gritaron “asesino”, en medio de la tensión provocada por la gravedad de lo ocurrido.

La hostilidad continuó después del partido, especialmente en las plataformas digitales. Ante los mensajes que comenzaron a llegarle, el futbolista decidió cerrar su cuenta de Instagram, mientras intentaba atravesar las repercusiones de una jugada que terminó de la peor manera.

Fuente: Tyc Sports

Op: J. Amaya

Los comentarios están cerrados.