Triple lesbicidio de Barracas: pidieron prisión perpetua para el acusado
La fiscalía sostuvo que “Barrientos tenía la voluntad de que ocurrieran las muertes” de las mujeres y que “el incendio fue un medio para matarlas”. El debate continuará el 11 de noviembre.

La causa judicial por el triple lesbicidio de Pamela Cobbas, Mercedes Figueroa y Andrea Amarante y el intento de asesinato de Sofía Castro Riglos, ocurrido en 2024 en un hotel familiar del barrio porteño de Barracas, está llegando a las instancias de mayor relevancia. En la última audiencia, la Fiscalía pidió que el acusado sea condenado a prisión perpetua y aseguró que “el motivo del crimen fue el odio”.
Tras las audiencias de los últimos meses, en las que se citaron a testigos y profesionales y donde se presentaron informes y pruebas para reconstruir los hechos del episodio del 5 de mayo de 2024, el fiscal general Juan Manuel Fernández Buzzi solicitó al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOCC) Nº5 de la Capital Federal que Justo Fernando Barrientos, el único imputado, sea condenado a prisión perpetua por el delito de homicidio agravado.
Las justificaciones del agravamiento del crimen son por haberse cometido mediado violencia de género, por odio a la orientación sexual, por ensañamiento y por la utilización de un medio idóneo para crear un peligro común, consumado respecto de tres personas y en grado de tentativa respecto de la cuarta damnificada.
Durante su alegato, el titular de la Fiscalía General N°5 dio definiciones contundentes y remarcó la gravedad del delito cometido contra las cuatro mujeres. Barrientos era un vecino de las víctimas y se lo acusa de haber arrojado un explosivo casero en la habitación donde descansaban para torturarlas hasta la muerte. Como consecuencia de este acto, tres de ellas fallecieron y una resultó gravemente herida por la seriedad de las quemaduras.
Antes de la exposición de la fiscalía, la querella de la Defensoría Pública de Víctima (que representa a los familiares de Pamela Cobbas y Roxana Figueroa); la abogada Luciana Sánchez (en representación de Sofía Castro Riglos) y la querella encarada por la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (que representa a la familia de Andrea Amarante) también pidieron prisión perpetua para el acusado.
De acuerdo a lo que informó el tribunal, el debate continuará el 11 de noviembre con la exposición de la defensa de Barrientos.

Discriminación por orientación sexual y misoginia
“El crimen estuvo motivado en un sentimiento muy profundo y visceral: el odio que sentía hacía las víctimas”, remarcó Fernández Buzzi.
En este sentido, el representante del Ministerio Público Fiscal enfatizó que el crimen se dio en un contexto previo de violencia de género y señaló que estuvo motivado por el odio que sentía el acusado hacia las cuatro mujeres por ser lesbianas.
“Barrientos tenía la voluntad de que ocurrieran las muertes de las mujeres. El incendio fue un medio para matarlas”, afirmó, y explicó que además del acusado, varios de los vecinos tenían prejuicios hacia las víctimas y las discriminaban.
Según los testimonios reunidos durante el juicio, que repasó durante el alegato, Barrientos discriminaba a las víctimas al calificarlas como “tortilleras” y aseguraba públicamente que “no las podía ni ver”.
El fiscal determinó que la discriminación hacia las mujeres era compartida por otros vecinos, pero aseveró que fue Barrientos quien llevó adelante acciones concretas para “hostigarlas, molestarlas y asediarlas” debido a que sentía “aversión” por las cuatro víctimas.
“Vivían acosadas y discriminadas por Barrientos por ser lesbianas y por ser mujeres”, puntualizó. En ese sentido, aseguró que el hombre aprovechó la vulnerabilidad y precariedad en la que vivían las damnificadas para perpetrar el ataque del 5 de mayo de 2024.

“Él se creía superior, se permitía discriminar y despreciar a estas mujeres porque no cumplían con el estereotipo que la sociedad les asigna”, agregó. “Asumirse como lesbianas y vivir juntas era algo que molestaba a quienes censuraban esa forma de ser”, consideró.
Por esto, el fiscal resaltó ante los jueces Adrián Pérez Lance, Juan Manuel Grangeat y Cinthia Oberlander que “el motivo del crimen fue el odio” y postuló que “no fue un homicidio cualquiera: las prendió fuego de una manera deliberada, con el objetivo de quemarlas vivas, de que sufrieran y agonizaran”, resaltó.
La habitación, el lugar del crimen
El homicidio de Pamela, Mercedes y Andrea y el intento de asesinato de Sofía ocurrió durante la noche del 5 de mayo de 2024 cuando el imputado arrojó una sustancia combustible dentro de la habitación donde se encontraban las víctimas, dentro del hotel ubicado sobre la calle Olavarría al 1600.
Barrientos apuntó hacia el colchón donde las cuatro se encontraban descansando y, cuando una de ellas intentó salir del cuarto ante la rapidez con la que se propagaba el fuego, el acusado la agredió y empujó para que no pudiera escapar.
De acuerdo con lo expuesto durante el debate, las cuatro mujeres sufrieron quemaduras críticas.
Pamela Cobbas falleció el 6 de mayo y Mercedes Figueroa, el 8 de ese mes. Sus autopsias revelaron que sufrieron quemaduras críticas en el 90% de sus cuerpos. En tanto, Andrea Amarante murió el 12 de mayo como consecuencia de la misma especie de quemaduras en el 75% de su cuerpo. Por su parte, Sofía Castro Riglos tuvo quemaduras que afectaron un 3% de su cuerpo —localizadas en sus brazos, manos y rostro— y permaneció internada hasta el 3 de junio de 2024.
En el alegato, el fiscal general mencionó tanto los testimonios de otros vecinos del hotel como los informes que realizaron los peritos de la Policía de la Ciudad, los bomberos y la Policía Federal al respecto de cómo se originó el incendio y la claridad con la que afirmaron que se trató de una situación intencional.
En esa línea, mencionó que se halló un balde que, de acuerdo a los testimonios de los bomberos, tenía olor a alcohol y que, por los signos que presentaba, podría haberse utilizado para encender la sustancia combustible que luego fue volcada sobre las víctimas.

“La persona que deliberadamente arrojó esta sustancia y generó el incendió que provocó la muerte de las víctimas y las heridas de la otra mujer fue el acusado, lo que quedó evidenciado a través de elementos claros, plurales y contundentes”, recalcó el fiscal Fernández Buzzi.
Tras esto, repasó el testimonio de la única sobreviviente que, si bien no estuvo en condiciones de declarar durante el juicio, fue incorporado a través de una serie de actas y a partir de los dichos de dos testigos que pudieron hablar con ella luego de lo sucedido. Allí, la damnificada les relató que un señor “alto, delgado y canoso” les había tirado “algo incendiado” dentro de la habitación y que se trataba de alguien que “las molestaba”.
Por otro lado, Fernández Buzzi recordó que hubo varios vecinos que vieron a Barrientos en el lugar de los hechos y que observaron cómo huyó hacia la terraza del hotel, donde fue encontrado por los bomberos que acudieron al lugar para apagar el incendio.
En ese momento, citó lo dicho por el imputado durante su indagatoria, en la que mencionó que discutía con las víctimas, que “algo pasó” y que después “perdió la cabeza”. La fiscalía consideró que su relato fue “confuso y mendaz” y que había huecos en su narrativa debido a que no podía explicar lo sucedido
A ello le agregó que Barrientos tuvo lesiones en el rostro y el cuerpo y que, de acuerdo con lo señalado por una testigo, tenía olor a alcohol. “Todo ello junto con la actitud posterior al hecho demuestra que inició el fuego”, marcó.
“El medio elegido fue especialmente cruel, con intención de que sufran”
“Barrientos tenía la voluntad de que ocurrieran las muertes de las mujeres. El incendio fue un medio para matarlas”, afirmó el fiscal general.
“El medio elegido fue especialmente cruel. Eligió general un sufrimiento horrible, que murieran luego de arder en el fuego”, describió y agregó que había, por parte del imputado, “una intención de que sufran”.
Hacia el final de su exposición, descartó cualquier tipo de justificación e hizo foco en que Barrientos fue plenamente consciente de lo que hizo.
Para el fiscal, la “enorme gravedad del caso” no se dio únicamente por la modalidad y la cantidad de damnificadas. “No solo atentó contra las víctimas sino que este crimen expresa lo peor de la interacción social: el sexismo, la intolerancia, la discriminación y el odio”, concluyó al momento de pedir la pena de prisión perpetua.
Los comentarios están cerrados.