El mensaje del papa León XIV por la muerte de Paolo Romero, el cardenal que combatió la Cosa Nostra
El Pontífice envió sus condolencias tras el fallecimiento del arzobispo emérito de Palermo, quien tuvo un papel clave en la beatificación del sacerdote Pino Puglisi.
El papa León XIV despidió al cardenal Paolo Romeo, arzobispo emérito de Palermo, con un mensaje de condolencias en el que destacó su compromiso con el Evangelio y la Iglesia. El purpurado murió el domingo 25 de octubre, a los 88 años, en un hospital de Catania, tras una larga enfermedad, y dejó una trayectoria marcada por su labor pastoral y diplomática.
A través de un telegrama dirigido al obispo de Acireale, Antonino Raspanti, el Pontífice expresó su cercanía a la comunidad diocesana y a los familiares del cardenal. León XIV recordó con afecto a su compañero de la Iglesia y destacó que “ha servido generosamente al Evangelio y a la Iglesia”.
En el mensaje, el Papa repasó las principales etapas de la carrera eclesiástica de Romeo y puso en valor su trabajo como sacerdote en la diócesis de Acireale, además de su posterior desempeño en el servicio diplomático de la Santa Sede. En particular, mencionó sus funciones como representante pontificio en Haití, Colombia, Canadá, Italia y San Marino.
El telegrama concluyó con una oración para que el Señor “lo acoja en su paz” y con una bendición apostólica destinada a quienes lamentan su fallecimiento. Por su parte, el arzobispo de Palermo, Corrado Lorefice, también recordó el compromiso de Romeo con la Iglesia siciliana.
Su lucha contra Cosa Nostra y el legado de Pino Puglisi
La etapa de Romeo al frente de la arquidiócesis de Palermo estuvo atravesada por su posicionamiento frente a Cosa Nostra, la organización mafiosa siciliana. El cardenal defendió la incompatibilidad entre la fe cristiana y los sistemas criminales, y respaldó el reconocimiento del martirio de Pino Puglisi, el sacerdote asesinado por la mafia en 1993.
Lorefice destacó que Romeo sostuvo “con firme determinación” el proceso que culminó con la beatificación de Puglisi, celebrada en Palermo en mayo de 2013. Para el purpurado, el trabajo del sacerdote en el barrio de Brancaccio representaba una amenaza para la estructura mafiosa por su capacidad para formar personas libres y alejarlas de las relaciones de sometimiento.
Durante la ceremonia de beatificación, Romeo contrapuso el Evangelio a la lógica de Cosa Nostra y presentó el asesinato de Puglisi como la expresión extrema de una forma de vida incompatible con los principios cristianos.
De la diplomacia vaticana al arzobispado de Palermo
Nacido el 20 de febrero de 1938 en Acireale, Paolo Romeo fue el quinto de nueve hermanos. Estudió Teología en la Universidad Gregoriana y obtuvo un doctorado en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Lateranense. Fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1961 y comenzó su carrera diplomática para la Santa Sede en 1967.
Su trayectoria incluyó destinos en Filipinas, Bélgica, Luxemburgo, Venezuela, Ruanda y Burundi. Más adelante, trabajó en la Secretaría de Estado, con especial atención a la Iglesia latinoamericana y a la actividad del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
En 1983, Juan Pablo II lo designó nuncio apostólico en Haití y lo ordenó obispo el 6 de enero de 1984. Posteriormente, fue representante pontificio en Colombia, Canadá, Italia y San Marino. El 19 de diciembre de 2006, Benedicto XVI lo nombró arzobispo de Palermo, cargo que ocupó hasta 2015. También participó en el cónclave de 2013 que eligió a Francisco.
El episodio que marcó su relación con el entorno mafioso
En 2014, Romeo intervino ante el pedido de que el hijo de Giuseppe Graviano, uno de los jefes mafiosos condenados por el asesinato de Puglisi, recibiera el sacramento de la confirmación en la catedral de Palermo.
El cardenal decidió que la celebración no se realizara en ese templo, donde se encuentra la tumba del sacerdote asesinado, pero rechazó que esa medida implicara negarle el sacramento al joven. Sostuvo que los hijos no debían cargar con las culpas de sus padres y explicó que buscaba preservar la memoria de Puglisi y evitar que la ceremonia se convirtiera en un acontecimiento mediático.
Tras su fallecimiento, la capilla ardiente de Romeo se instalará el martes 27 de octubre en la Basílica Catedral de Acireale, donde también se celebrará una vigilia de oración. Las exequias tendrán lugar el miércoles 28 de octubre, a las 11, en el mismo templo.
Fuente: Ámbito
Op. F. Casas
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