Preocupación, incertidumbre y tristeza: el diagnóstico de los analistas sobre el pulso social en la Argentina

Un panel de expertos en opinión pública advirtió que el desasosiego y la falta de certezas se convirtieron en los denominadores comunes de los hogares, remarcando que la marcha de la macroeconomía se encuentra desacoplada del ánimo real de la ciudadanía.

El desánimo, la incertidumbre por la situación económica y la preocupación por el futuro son los rasgos que predominan actualmente en el humor social y sobre los cuales se desarrollará el próximo escenario electoral en la Argentina. Esas fueron las principales conclusiones de un panel sobre la situación político-social llevado a cabo durante el Simposio Internacional de Economía organizado por la Universidad de Tel Aviv, en el que expusieron los analistas Lara Goyburu, directora de Management & Fit; Alejandro Catterberg, presidente de Poliarquía Consultores, y Ana Iparraguirre, directora de Dynamis Consulting.

Al abrir el análisis, Goyburu advirtió que el impacto del ajuste recae de modo particular sobre las mujeres, quienes suelen estar a cargo de la administración de los recursos familiares, las tareas de cuidado y, en numerosos casos, la jefatura de hogares monomarentales. “Los recortes en salud, educación y atención a personas mayores las afectan. Además, cargan con gran parte del sostén emocional y detectan primero la angustia familiar”, señaló, agregando que la desocupación y la inseguridad lideran las principales preocupaciones cotidianas. No obstante, observó que el enojo masivo todavía no encabeza las encuestas, una reacción que vinculó con la paciencia, la expectativa o la desmovilización social.

Por su parte, Catterberg contextualizó este momento dentro de una nueva etapa política tras la crisis de representación que eclosionó en 2023. El consultor argumentó que la Argentina abandonó “la lógica pendular de los últimos 20 años” y no contempla un retorno al pasado, aunque cuestionó que el oficialismo tropieza con dificultades propias e internas. En la misma línea, Iparraguirre sostuvo que existe una distancia cada vez mayor entre las variables financieras y la percepción ciudadana: “La macroeconomía está desacoplada de cómo se siente la gente”, afirmó, al tiempo que advirtió que el electorado demanda soluciones que van más allá del orden fiscal y exige nuevas respuestas al sistema político.

Fuente: Infobae

OP: Juan Pablo Amaya

Los comentarios están cerrados.