San Juan busca refundar su viticultura con el desembarco de cinco gigantes globales de la uva de mesa
Las empresas líderes internacionales arribarán a la provincia el 19 de noviembre. Ofrecen genéticas licenciadas que pueden duplicar el valor comercial del producto y aumentar hasta un 40% la fruta de exportación.
En lo que promete ser un punto de inflexión para la economía local, San Juan alcanzó un acuerdo histórico para que las cinco principales empresas desarrolladoras de variedades licenciadas de uva de mesa del mundo comiencen a operar en la Argentina. La iniciativa busca devolverle la competitividad al sector agrícola mediante la reconversión varietal hacia tipos de uva con alta demanda internacional.
La noticia fue confirmada por el secretario de Agricultura y Ganadería de la provincia, Miguel Moreno, quien remarcó que las uvas tradicionales sanjuaninas apenas representan un 2% del consumo global. Gran parte del mercado internacional está dominado por genéticas licenciadas —de las cuales solo dos firmas concentran el 85% de la oferta global— que alcanzan hasta el doble del precio de comercialización en relación con la producción actual.
Eficiencia productiva y mayores márgenes
Además del impacto positivo en las cotizaciones, las nuevas variedades ofrecen importantes beneficios agronómicos. Según detalló Moreno, estas variantes permiten incrementar entre un 30% y un 40% el volumen de fruta empaquetada e incrementan la rentabilidad, demandando menores costos en mano de obra e insumos.
Para acceder a estas plantas, los productores locales deberán firmar contratos de licencia y abonar regalías (estimadas como referencia en torno a los 1.500 por hectárea anuales, calculadas por superficie o producción). No obstante, el funcionario sostuvo que la mayor productividad y valor de venta compensarán ampliamente dicho canon.
Presentación en la Fiesta Nacional del Sol y plazos
El desembarco formal de los representantes de las cinco multinacionales está agendado para el próximo 19 de noviembre, en el marco de la Fiesta Nacional del Sol, donde presentarán su catálogo de uvas y las condiciones de incorporación.
Se prevé que el ingreso de las primeras plantas a raíz desnuda se concrete durante la próxima campaña agrícola, con la asistencia de organismos nacionales para agilizar las habilitaciones fitosanitarias. Si bien los resultados comerciales definitivos demandarán entre dos y tres años desde la implantación, Moreno enfatizó que la transformación representa una verdadera “refundación de la viticultura” para insertarse en un mercado mundial que en dos décadas pasó de consumir 15 a 33,7 millones de toneladas anuales.
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