Alarma en Chile por las demoras en Agua Negra: el turismo de Coquimbo pide a los sanjuaninos cruzar por Mendoza y reflota el vuelo directo
Ante la incertidumbre de que el paso cordillerano recién habilite en enero de 2027, operadores turísticos chilenos advierten el impacto en la temporada de fin de año. Recomiendan desviar la ruta por Los Libertadores y vuelven a presionar por una conexión aérea entre San Juan y La Serena.
La incertidumbre en torno a la apertura del Paso de Agua Negra encendió las alertas al otro lado de la cordillera. Ante la posibilidad de que el cruce internacional recién quede habilitado en enero de 2027, el sector turístico de la Región de Coquimbo lanzó un fuerte llamado a los viajeros sanjuaninos para que no cancelen sus vacaciones y evalúen una alternativa vial exigente pero efectiva: cruzar hacia Chile a través de Mendoza por el Paso Los Libertadores.
La preocupación en los destinos vecinos como La Serena y Coquimbo es inocultable. El flujo de visitantes de San Juan resulta históricamente vital para el inicio del verano, ya que dinamiza la economía local desde mediados de diciembre —impulsado por las compras navideñas— antes del arribo masivo del turismo interno chileno en enero. Por ello, la perspectiva de perder semanas clave de la temporada por demoras en la alta montaña cayó como un baldazo de agua fría.
La alternativa mendocina y el viejo anhelo del vuelo directo
En diálogo con los medios locales, Paula Merino, vocera de la Cámara de Turismo de Coquimbo, reconoció que si bien Agua Negra representa el corredor natural y más cómodo, apeló a la fidelidad del viajero sanjuanino: “Esperamos que estén dispuestos a manejar cuatro horas más y darse una vuelta un poco más larga; aquí vamos a seguir esperándolos”, expresó.
En paralelo a las complicaciones terrestres, las dificultades de conectividad volvieron a poner sobre la mesa un reclamo histórico: la implementación de un vuelo directo entre San Juan y La Serena. Desde el sector turístico chileno aseguran que la demanda está garantizada y que la infraestructura aeroportuaria está lista, aunque reconocen que la concreción final dependerá de los análisis comerciales de las aerolíneas.
Mientras se define el cronograma oficial de despeje de nieve en la cordillera sanjuanina, el turismo de Coquimbo se blinda para salvar el verano, apostando a desviar el tráfico por suelo mendocino y redoblando la presión por una ruta aérea que una ambos destinos sin depender de los avatares climáticos de la alta montaña.
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