El desierto que late: saberes comunitarios y ciencia escolar en un nuevo podcast de la UNSJ

Un proyecto de extensión de la Universidad Nacional de San Juan reunió a estudiantes secundarios de Chimbas, investigadores del CONICET y crianceros de El Encón para visibilizar, a través de una producción sonora, la riqueza biológica y cultural de las tierras áridas sanjuaninas.

Las tierras áridas no son espacios vacíos; están habitadas por una compleja red de vida, saberes y biodiversidad que merece ser conocida y preservada. Esa es la premisa central detrás de “Susurros de Sol, Arena y Acequia”, un documental sonoro (podcast) producido por estudiantes de la Escuela Secundaria Profesora Isabel Gironés de Sánchez, del departamento Chimbas.

La iniciativa forma parte de un Proyecto de Extensión de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), dirigido por Verónica Marinero y Verónica Blanco Fager (ambas del IRPHa-CONICET-UNSJ). El trabajo implicó un profundo intercambio en el territorio que combinó talleres creativos, recorridas por el paisaje y entrevistas, vinculando de manera directa el rigor académico con las experiencias cotidianas de las familias locales, especialmente los crianceros y crianceras de El Encón y la familia Villegas.

Durante el proceso, los y las jóvenes tomaron contacto directo con la realidad del desierto sanjuanino. “El desierto de San Juan, en realidad, no está tan vacío; en la provincia tenemos zorros, vizcachas, guanacos y nuestros característicos pumas”, relata una de las alumnas en el material sonoro. A ello se suma la riqueza de la flora autóctona, representada por especies emblemáticas como el retamo y el algarrobo.

Para los realizadores y el equipo interdisciplinario del Instituto Regional de Planeamiento y Hábitat (IRPHa-UNSJ/CONICET), el proyecto demostró que el conocimiento científico adquiere verdadero sentido cuando dialoga con el saber territorial.

Unas frases hacia el final del informe sintetizan el espíritu y el impacto pedagógico de la experiencia: “Todo el conocimiento hay que valorarlo, ya que nos permite tomar decisiones importantes. Ahora sabemos que las tierras áridas no son espacios vacíos”.

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