Ocho de cada diez argentinos considera que su salario no le gana a la inflación

Con bolsillos más ajustados, cada vez menos argentinos perciben que sus ingresos superan a la evolución del índice de precios

El 81,8% de los argentinos considera que su salario no logra ganarle a la inflación, una percepción que incluso se profundizó levemente respecto del mes anterior, cuando alcanzaba al 81,2%. En ese marco, se observa una brecha creciente entre lo que indican la estadísticas y la experiencia cotidiana.

Así surge de una encuesta de Zentrix, que además resalta que el escenario social está atravesado por una mirada pesimista sobre el futuro del país. El 57,4% de los encuestados se declara pesimista, mientras que el 34,3% mantiene una visión optimista.

La percepción también cambia según se evalúe la situación personal o la del país: el 39,3% califica negativamente su situación económica individual, pero esa proporción asciende al 61,5% cuando se refiere al escenario nacional.

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En ese contexto, los ingresos y salarios aparecen como la principal preocupación, mencionados por el 50,1% de los consultados, apenas por encima de la incertidumbre económica, con 49,8%. Más atrás se ubican el desempleo, con 40,9%; la corrupción, con 39,6%; y las tarifas de los servicios públicos, con 35,2%.

La inflación, en cambio, ocupa el último lugar entre los diez temas relevados, con el 12,7%. La aparente contradicción entre la baja preocupación directa por la inflación y la fuerte percepción de pérdida del poder adquisitivo se explica, en parte, por la diferencia entre la evolución mensual de los precios y el nivel acumulado que enfrentan los hogares.

“Que la inflación sea la última preocupación y que la gran mayoría sienta que el salario no alcanza no es una contradicción: sugiere que el índice y la experiencia miden cosas distintas. El Indec informa cuánto suben los precios cada mes; los hogares comparan su ingreso con el nivel de precios acumulado, y una desaceleración de la inflación no se vive, por sí sola, como una recomposición”, señala Zentrix.

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La desconfianza hacia las estadísticas oficiales también forma parte de este escenario. El 67,1% de los encuestados considera que la inflación difundida por el Indec no refleja lo que percibe en su vida cotidiana, mientras que el 30,6% sostiene que sí representa su experiencia. La percepción negativa se mantiene prácticamente estable respecto de agosto, cuando el 65,8% tampoco confiaba en el dato oficial.

La situación muestra diferencias marcadas según el nivel socioeconómico. Entre los sectores de menores ingresos, el 59,6% asegura que su dinero no alcanza más allá del día 15 del mes, mientras que para el 83,3% se agota, como máximo, el día 20.

En el extremo opuesto, el 61,9% de las personas de clase alta afirma que llega a fin de mes y, además, consigue ahorrar. La brecha expone cómo la pérdida de poder adquisitivo no impacta de la misma manera en todos los hogares y cómo la capacidad de ahorro queda concentrada en los sectores de mayores ingresos.

Manos de un empleador que entregan billetes de pesos argentinos a una mujer con delantal junto a una taza sobre una mesa.Entre los sectores de menores ingresos, el 59,6% asegura que su dinero no alcanza más allá del día 15 del mes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cabe mencionar que, según Equilibra, el ingreso real disponible registrado de 14,5 millones de personas cayó 0,9% en términos mensuales y 5,4% interanual en septiembre, y quedó 16,1% por debajo del nivel promedio registrado entre enero y septiembre de 2023.

La contracción fue más pronunciada entre los salarios privados registrados del SIPA, que retrocedieron 1,7% mensual y 4,8% interanual, y las jubilaciones mínimas con bono, que disminuyeron 0,6% y 10,1%, respectivamente.

En tanto, el resto de las jubilaciones se mantuvo prácticamente estable frente al mes anterior (-0,1%), aunque acumuló una baja de 4,8% interanual.

Los salarios públicos, por su parte, se recuperaron por segundo mes consecutivo, con una mejora de 1,3% mensual, aunque todavía registran una caída de 6,5% interanual.

Si se considera el ingreso real registrado, deflactado por el IPC con la canasta actualizada de la ENGHo 2017/18, la baja fue de 0,6% mensual en julio y de 3,1% interanual. De esta manera, el indicador se ubicó 10,3% por debajo del promedio de enero-septiembre de 2023.

En este caso, el retroceso estuvo liderado nuevamente por el salario privado formal, que cayó 1,2% mensual y 3,2% interanual. Las jubilaciones mínimas con bono también mostraron una disminución, de 0,3% mensual y 5,8% interanual, mientras que las jubilaciones no mínimas se mantuvieron estables respecto de junio, aunque acumularon una caída de 1,3% interanual.

Por el contrario, los salarios públicos avanzaron 0,8% mensual, aunque permanecieron 3% por debajo del nivel de un año atrás.

OP: Juan Pablo Amaya

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