Sigue la alerta roja en la cordillera: un pueblo está sin agua potable y cortaron un paso internacional por el temporal
El temporal que azota la Patagonia cordillerana desde el martes dejó acumulados de hasta 150 milímetros, ráfagas de 90 km/h, cortes en la ruta 40 y clases suspendidas en diez localidades neuquinas, mientras Las Coloradas, con 2.000 habitantes, lleva días sin poder abastecer de agua potable a su población
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene este jueves la alerta roja por lluvias sobre la zona de la cordillera en las provincias de Neuquén y Río Negro, en el marco de un temporal que desde el martes dejó rutas cortadas, escuelas cerradas, el Paso Internacional Pino Hachado inhabilitado y una localidad de 2.000 habitantes sin agua potable.
El fenómeno, que fue escalando desde alertas amarillas hasta alcanzar el nivel máximo durante la madrugada del jueves, concentra su mayor intensidad en la franja cordillerana. Según el SMN, las precipitaciones acumuladas en las zonas bajo alerta roja pueden ubicarse entre 80 y 120 milímetros, con picos localizados de hasta 150 mm. En las áreas de mayor altitud, el organismo tampoco descarta caída de nieve. Las ráfagas de viento, por su parte, pueden superar los 90 km/h, y en algunos sectores ya se registraron rachas de entre 70 y 80 km/h durante las horas previas.
Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, fue categórica al dimensionar la situación: “Constituye una situación excepcional y requiere adoptar medidas directas para proteger a la población”. Las zonas neuquinas que permanecen bajo alerta máxima son las cordilleras de Huiliches, Lácar, el sur de Aluminé y Los Lagos. En el resto de la provincia rige alerta naranja, con excepción de la zona de la Confluencia, el este de Añelo, Pehuenches y Picún Leufú.
Del lado de Río Negro, la alerta roja abarca la zona de Bariloche y las cordilleras de Pilcaniyeu y Ñorquincó, con localidades como Dina Huapi, El Bolsón, El Manso, Villa Llanquín y Villa Mascardi dentro del área comprometida. El organismo meteorológico explicó que la saturación de los suelos —producto de lluvias y nevadas acumuladas durante las últimas semanas— eleva el riesgo de deslizamientos de tierra, caída de piedras sobre las rutas y crecidas repentinas en ríos y arroyos de montaña.

En ese contexto, Vialidad Nacional dispuso el corte total de la ruta Nacional 40 en el tramo que va desde el empalme con la ruta Nacional 231 hasta la ruta Provincial 63, en el sector Río Hermoso-Siete Lagos. La restricción entró en vigor a las 20:00 del miércoles y se extendió hasta las 8:00 de este jueves. Ese corredor es una vía de conexión entre San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Bariloche. El organismo solicitó evitar la circulación nocturna y de madrugada, mantener velocidad precautoria cuando las condiciones lo permitan y consultar los canales oficiales de información.
El Paso Internacional Pino Hachado tampoco escapó al impacto del sistema de mal tiempo. Según el comunicado oficial del organismo emitido este jueves, la calzada está declarada intransitable durante toda la jornada por acumulación de hielo y nieve, viento fuerte, baja adherencia, presencia de animales sueltos y posible caída de piedras en el kilómetro 48. Los equipos de la repartición operan en el lugar.
El Gobierno de Neuquén, por su parte, implementó desde las 18:00 del miércoles la suspensión de actividades y circulación desde Villa Pehuenia hacia el sur, junto con la interrupción del tránsito en rutas provinciales y nacionales durante el período de mayor intensidad del temporal.
En sintonía, el Consejo Provincial de Educación (CPE) dispuso la suspensión de actividades educativas presenciales para este jueves en diez localidades: Zapala, Junín de los Andes, Chos Malal, Loncopué, Las Lajas, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Traful, Aluminé y Andacollo. Las autoridades del CPE fundamentaron la medida en la alerta roja emitida por el SMN y en la recomendación de la Subsecretaría de Gestión del Riesgo y Protección Civil provincial, con el objetivo de “priorizar la seguridad y minimizar la circulación en rutas”.

El Parque Nacional Nahuel Huapi dispuso el cierre de todas sus sendas mientras dure la alerta. Los circuitos vehiculares turísticos quedaron en condición condicional y serán evaluados durante las primeras horas del jueves.
Una vez finalizado el período de riesgo, la habilitación de sendas se gestionará a través del Registro de Trekking, aunque desde la Intendencia del Parque subrayaron la importancia de consultar el estado de cada sendero antes de emprender cualquier actividad.
Quien graficó con más detalle lo que significa este temporal sobre el terreno fue el intendente de Las Coloradas, un pueblo de 2000 habitantes en el sur de Neuquén. Esta localidad está rodeada por el río Catán Lil, un curso de agua que en verano es tranquilo y propicio para la pesca, pero que en estos días desbordó hasta niveles que el propio intendente vinculó con los peores episodios de las últimas décadas. “Hemos tenido otras [inundaciones] muy importantes; ojalá no lleguemos a ese extremo”, dijo Varela en declaraciones a TN, en referencia a la de 1975, cuando el desborde se llevó el puente que comunicaba al pueblo.
El Catán Lil se une al río Aluminé para formar el Collón Curá, que a su vez desemboca en el Limay. Varela explicó que el caudal actual se potenció por el deshielo simultáneo: la nieve acumulada durante la temporada se está convirtiendo en agua y eso magnificó la crecida. Las rutas de acceso a Las Coloradas, todas de tierra, registran cortes. El pueblo queda a unos 20 kilómetros de la ruta 40 y a distancia similar de la ruta asfaltada hacia Aluminé.

La emergencia tiene consecuencias directas sobre la vida cotidiana. “El gran problema que tenemos en este momento es el tema de agua potable”, reconoció Varela en la misma entrevista: el río llega con una turbidez tan elevada que supera la capacidad de tratamiento de la planta local, aun con la aplicación máxima de productos químicos.
A eso se sumó un corte de luz de entre seis y ocho horas provocado por el viento, que dejó sin funcionamiento los sistemas eléctricos de la planta. Como resultado, el pueblo viene racionando el suministro. “Hemos largado hoy la última reserva”, dijo el intendente, a la espera de que baje la turbidez para recomponer al menos una cisterna.

Los comentarios están cerrados.