El presidente de YPF aseguró que “si el barril de petróleo se mantiene en USD 100, la nafta va a subir”
Horacio Marín habló en Infobae en Vivo sobre la volatilidad del precio internacional, el acuerdo entre las petroleras para no trasladar toda la suba al surtidor y el avance del financiamiento del mayor proyecto de la historia de la empresa
El presidente de YPF, Horacio Marín, habló este jueves en Infobae en Vivo sobre el estado del precio de los combustibles y el avance de Argentina LNG, el megaproyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) que la petrolera lleva adelante junto a la italiana Eni y la emiratí ADNOC, y que cerró ayer un acuerdo de financiamiento con Estados Unidos por hasta USD 6.000 millones.
También habló sobre el precio de los combustibles, que volvió a estar en agenda dado que el valor internacional del petróleo lleva varias ruedas al alza. Este jueves cotiza en torno a los USD 105, mientras que, según pudo saber Infobae, los precios en los surtidores locales reflejan un barril de entre USD 80 y USD 85.
El ejecutivo se refirió al tema en un momento en que otras compañías del sector petrolero confirmaron en forma extraoficial aumentos en los surtidores superiores al 3%, a la vez que en distintos lugares del país trascendieron noticias sobre esos incrementos.
Marín explicó que las petroleras que operan en el país sostienen un esquema de amortiguación de precios —denominado “buffer”— para evitar los vaivenes que genera la volatilidad del mercado internacional. “Lo que hicimos en Argentina entre todos los privados, lo que llamamos el buffer o el amortiguador de precios, fue algo que no rompimos; fuimos uno de los únicos países donde no hubo regulación”, afirmó.
El mecanismo consiste en absorber parte del impacto de las fluctuaciones del precio del barril sin trasladarlas de forma inmediata al surtidor. “Cuando el precio estaba muy alto, teníamos que aumentar mucho; pero si al otro día bajaba, teníamos que bajar. En vez de hacer esos vaivenes, lo evitamos. Y eso lo mantenemos”, dijo el ejecutivo.
Marín reconoció estar al tanto de versiones que indicaban que Shell y Axion aplicaron aumentos en las últimas horas, pero los encuadró dentro de ese mismo esquema. “Cualquier aumento que estén haciendo está dentro de un programa de buffer, porque el aumento sería muy grande”, señaló. Con el barril de petróleo en torno a los USD 105, el precio de referencia interno se encuentra muy por debajo del valor de mercado. “Estamos todos en este proyecto porque creemos que la demanda no puede absorber en Argentina un aumento repentino de lo que debería hacer. Estamos en un semibuffer”, sostuvo.

El presidente de YPF fue cauto sobre la evolución futura del crudo. Explicó que los inventarios globales están en mínimos históricos —uno de los factores que presiona al alza— y que el mercado sigue muy sensible a las tensiones geopolíticas. “Ni bien Arabia Saudita dijo que estaba terminando el oleoducto, el valor internacional bajó USD 10, pero tiran dos bombas y sube USD 4. Dejan de tirar bombas y baja USD 5”, graficó. De consolidarse un barril sostenido alrededor de los USD 100, advirtió, el precio local deberá ajustarse: “Si el precio se mantiene alrededor de los USD 100 por mucho tiempo, Argentina va a pagar a USD 100. Va a ser así porque es libre mercado”, aunque aclaró que no cree que eso ocurra.
El financiamiento del megaproyecto de GNL
El Argentina GNL, el mayor proyecto que la petrolera de mayoría estatal tiene en cartera y que es también la iniciativa más importante presentada bajo el RIGI, ya consiguió parte del financiamiento. El martes, YPF junto a ENI y ADNOC firmaron con el Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos (Eximbank) una carta de intención de hasta USD 6.000 millones. “Cuando hay una carta de intención, es prácticamente seguro”, afirmó Marín. Lo que resta, aclaró, son trámites burocráticos en sentido positivo: entregar documentación y obtener los permisos correspondientes, un proceso que estima entre seis y ocho meses.
El financiamiento total del proyecto es de una escala sin precedentes para la industria energética argentina. La inversión total asciende a USD 51.000 millones —el monto presentado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI)—, aunque la primera etapa, que abarca hasta que los barcos comiencen a operar y facturar, requiere entre USD 29.000 millones y USD 32.000 millones. De esa cifra, alrededor de USD 9.000 millones corresponden al aporte de los socios, y los USD 21.000 millones restantes se buscan en el mercado de crédito internacional.
El “rompecabezas” financiero
Marín explicó en detalle la estructura del financiamiento. Utilizando la analogía de una hipoteca, describió el esquema de project finance: un banco aporta el 70% del valor y el dueño el 30%. Para acceder al crédito de largo plazo y bajo interés que requiere un proyecto de esta envergadura, se necesitan garantías que otorgan las agencias de crédito a la exportación, conocidas por su sigla en inglés como ECAs (export credit agencies).

“El Eximbank es una ECA de Estados Unidos y nos dieron una carta de intención de USD 6.000 millones; ya tenemos USD 6.000 sobre USD 16.000 que hay que buscar”, precisó. El ejecutivo mencionó que hay un país europeo con el que están “próximos a firmar la semana que viene el contrato de venta de gas”, que incluye además financiamiento de su propia ECA. También mencionó a la italiana SACE y a otras agencias del exterior como fuentes adicionales.
Una condición clave para avanzar en el financiamiento es contar con las licitaciones adjudicadas, ya que los bancos exigen conocer a los contratistas antes de comprometer fondos. Marín detalló el estado de cada frente: la planta de licuefacción fue liderada por ENI; la obra de gasoductos, por YPF. En esas licitaciones resultaron adjudicatarias empresas como PumpCo (de Estados Unidos) y Bonatti (de Italia) para los gasoductos, y la italiana SACDE para la planta en Neuquén, estimada en USD 4.000 millones. “La planta en Neuquén es mucho más grande que la refinería de La Plata”, dimensionó Marín. La única licitación pendiente es la de los caños, prevista para el 20 de octubre.
Con ese esquema en marcha, Marín trazó el cronograma de cara a los próximos meses. El objetivo es replicar en Argentina un modelo similar al que ENI desarrolló en Mozambique: cerrar todas las cartas de intención con las ECAs antes de fin de noviembre para firmar el FID (Final Investment Decision o decisión final de inversión). “En febrero ya empezamos las obras”, anticipó.
Para llegar a esa fecha, los tres socios se dividieron la gestión de las agencias de crédito según sus zonas de influencia. “YPF se dedicó a Estados Unidos y lo conseguimos rapidísimo”, dijo Marín. ENI tiene a su cargo las gestiones en Italia y ADNOC, las asiáticas. “Para fines de noviembre, que es el objetivo, queremos firmar el compromiso final de inversión y ahí cambia todo”, concluyó.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera

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