Argentina desperdicia 16 millones de toneladas de alimentos por año

Lo estimó Fernando Uranga, director del Banco de Alimentos bonaerense, al evaluar las pérdidas de productos frescos en la logística. Pidió por un marco normativo que elimine el IVA en la donación

El país desperdicia una cantidad descomunal de alimentos. Solo en el comercio minorista, en supermercados y autoservicios, se estima que 73 millones de kilos de alimentos quedaron fuera del circuito de consumo en la Argentina durante 2025. Pero la pérdida es mucho mayor si se incluyen todos los eslabones de la cadena.

Fernando Uranga, director general del Banco de Alimentos de la provincia de Buenos Aires, planteó un marco normativo para que los excedentes alimentarios lleguen a organizaciones sociales y haya un menor desperdicio, durante una entrevista en Infobae al Amanecer.

moliendo-bannerweb-300x300.gif

Frente a la posibilidad de recuperar mercadería de supermercados, consideró que “lo que hay que hacer es que esos alimentos no se desperdicien, que lleguen a manos de quien lo necesita”.

Cómo controla el Banco de Alimentos los productos donados

El director describió la estructura de la red y el trabajo previo a cada entrega. “Hay más de 1.500 bancos de alimentos en el mundo. En Argentina hay más de 20 bancos. Esos productos que están cercanos a la fecha de vencimiento se llevan a los depósitos”.

Sobre las condiciones de los alimentos que llegan a los depósitos, precisó: “Todos los voluntarios que llegan al banco clasifican estos alimentos, revisan la inocuidad, que no estén vencidos o que no tengan el empaque primario roto”.

El circuito incluye la distribución hacia 1.300 organizaciones, según contó. “Las incorporamos a nuestro sistema y llegan a los comedores u hogares. Les aseguramos que van a llegar a quienes los necesitan”, dijo, y apuntó que este seguimiento le da “mucha certeza y seguridad al donante”.

La logística aparece como una limitación cuando hay excedentes de bajo valor, en especial frutas y verduras. “Los costos logísticos son parte del ecosistema de todos los países. Cuando el alimento es con un valor bajo, como el excedente de frutas y verduras, el costo logístico siempre es una traba”, consideró Uranga. Como ejemplo, mencionó los casos de la producción regional, cuando ocurre “un exceso de producción de papas en el sur de la provincia de Buenos Aires, o de mandarinas o naranjas en San Pedro”, aparece el “Banco de Alimentos para hacer eficientes esos costos”.

Sobre esa tarea, explicó que la entidad busca aprovechar traslados disponibles. “Buscamos transportes donados, buscamos fletes que vienen vacíos y tratamos de aprovecharlos”, señaló.

El director propuso que la Argentina avance con incentivos fiscales para las empresas que decidan aportar alimentos. “En Argentina, cuando se tira un alimento, se decomisa y va a la disposición final las empresas pueden recuperar IVA”, indicó. Sin embargo, esta facilidad no incluye a la donación, exponiendo una diferencia tributaria que desalienta a compañías que tienen mercadería disponible. “Queda en desventaja la donación. Tiene un impacto muy fuerte en las empresas”, sostuvo.

El titular del Banco de Alimentos de la provincia de Buenos Aires indicó que la modificación depende de una discusión legislativa. “La ley de IVA no es simple. Como miembros de la red de bancos de alimentos, visibilizamos el tema y tratamos de ponerlo sobre la mesa”. “La ley de IVA requiere de un proceso dentro del Congreso. Puede haber otros canales, realmente no sé cuáles son los canales adecuados, pero sería bueno que nos lo planteemos como país”, concluyó

Fuente: Infobae
OP: Sebastián Almada

Los comentarios están cerrados.