San Juan blinda su sistema sanitario capacitando a equipos interdisciplinarios para cortar de raíz las violencias
Bajo el lema "Cuidar, Intervenir y Proteger", el Ministerio de Salud provincial puso en marcha una estrategia clave de formación en territorio. El objetivo: transformar cada centro de salud en una trinchera efectiva de detección temprana y derivación.
En un contexto donde la primera línea de respuesta define el destino de una víctima, el sistema sanitario de San Juan da un paso al frente. El Ministerio de Salud provincial impulsó una ambiciosa jornada de capacitación destinada a equipos interdisciplinarios, centrada en optimizar los protocolos de actuación frente a situaciones de violencia.
El encuentro inaugural se desarrolló en el Hospital Dr. Federico Cantoni, en Pocito, marcando el puntapié inicial de una política pública que busca profesionalizar y articular la respuesta estatal desde las bases.
El diagnóstico: el hospital como primera línea de defensa
Para los estrategas sanitarios, el dato es contundente: el centro de salud es, en la gran mayoría de los casos, la puerta de entrada más accesible para una persona que atraviesa situaciones de violencia. Por ello, la premisa de la jornada —articulada a través del Programa de Salud para la Prevención de Violencia dependiente de la División Trabajo Social— fue clara: capacitar para no llegar tarde.
La propuesta formativa, coordinada localmente por el equipo de Trabajo Social del nosocomio pocitano y dictada por las especialistas Gimena Chimino y Nadia Gutiérrez, estructuró su eje en tres pilares fundamentales:
Actualización normativa: Dominio estricto del marco legal vigente para respaldar la intervención institucional.
Responsabilidad profesional: Delimitación clara del rol del personal médico, administrativo y de enfermería ante la sospecha o confirmación de un caso.
Articulación en red: Creación de circuitos aceitados de derivación para que la víctima no quede atrapada en el laberinto burocrático.
Descentralización y hoja de ruta
La iniciativa no se detiene en Pocito. Desde la cartera sanitaria confirmaron que la estrategia responde a una bajada territorial planificada para cubrir toda la provincia.
La hoja de ruta ya está trazada: en la siguiente etapa, las capacitaciones se trasladarán de manera directa a los departamentos de Rawson y Sarmiento, para luego continuar su despliegue federal hacia Jáchal, Iglesia y Albardón.
Con esta movida, San Juan apuesta a un cambio cultural dentro de su propio sistema: pasar de la mera recepción del caso a una intervención activa, articulada y con capacidad de protección real.
OP: Sebastián Almada
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