Conmoción en el fútbol boliviano: denuncian que un arquero fue amenazado para recibir goles
Juan Manuel Ferrel y su familia habrían recibido amenazas de muerte antes del partido que Guabirá perdió 6-0 ante Always Ready. El entrenador Leonardo Egüez aseguró que le exigieron al arquero que recibiera al menos tres goles y pidió una investigación de la Federación, la Justicia y las autoridades nacionales.
El fútbol boliviano quedó envuelto en un escándalo luego de una grave denuncia realizada por integrantes de Guabirá, tras la derrota por 6-0 frente a Always Ready en Villa Ingenio. Según el cuerpo técnico y los jugadores del conjunto de Montero, el arquero Juan Manuel Ferrel recibió amenazas de muerte contra su familia antes del encuentro.
El entrenador Leonardo Egüez fue contundente durante la conferencia de prensa posterior al partido y aseguró que la situación impidió realizar un análisis estrictamente futbolístico de la goleada.
“No podemos hacer un análisis serio si hay amenaza de muerte. Hay cosas raras y se tienen que investigar”, sostuvo el técnico.
Según el relato de Egüez, Ferrel recibió mensajes en los que amenazaban a su esposa y a su madre. Los intimidadores le habrían exigido dinero y, además, le indicaron que debía recibir una determinada cantidad de goles durante el partido.
“Mi arquero fue amenazado de muerte, su mujer, su mamá. En caso de no pagar cierta cantidad o si no recibe tres goles, le dijeron que los iban a matar”, denunció el entrenador.
El arquero fue reemplazado en el primer tiempo
La situación habría condicionado al plantel desde antes del comienzo del partido. De acuerdo con Egüez, Ferrel contó lo sucedido a sus compañeros antes de salir a jugar.
El arquero fue reemplazado cerca de los 39 minutos del primer tiempo por Jorge Araúz. Para ese momento, Always Ready ya ganaba 4-0. El conjunto local terminó imponiéndose 6-0 y los otros tres goles fueron recibidos por el guardameta que ingresó desde el banco.
La situación generó todavía más interrogantes alrededor del desarrollo del encuentro, aunque desde Guabirá aclararon que la denuncia no estaba dirigida contra Always Ready, sino contra las personas que habrían realizado las amenazas.
Un delantero también habló del miedo
Durante la conferencia, el delantero Víctor Ábrego también relató el temor que sintió durante el encuentro. El futbolista explicó que decidió pedir el cambio porque tenía miedo de que una acción suya pudiera desencadenar represalias contra sus compañeros o sus familias.
“Me salí porque tenía miedo. ¿Qué pasaba si marcaba un gol?”, planteó el jugador.
Ábrego contó que habló con Ricky Añez y le manifestó que no podía continuar. Según su versión, había recibido la advertencia de que Guabirá debía perder por una diferencia de tres o cuatro goles.
“Tenía que perder 3-0 o 4-0. ¿Qué pasa si hago un gol? Iban a matar a mis compañeros”, afirmó.
El delantero relató que pidió el cambio entre lágrimas y que durante esos minutos pensó especialmente en sus hijos y en el resto de su familia.
Piden investigar un posible amaño
Egüez reclamó la intervención de las autoridades y apuntó directamente a la Federación Boliviana de Fútbol, la Fiscalía y el Gobierno nacional para esclarecer el origen de las amenazas.
“Esto se tiene que investigar, tienen que caer quienes tengan que caer”, sostuvo el entrenador, quien pidió terminar con lo que calificó como una posible “mafia” dentro del fútbol.
El lateral José Enrique Flores también respaldó la denuncia y reclamó que el caso sea investigado a fondo.
Desde Always Ready, su abogado Marcelo Ortiz expresó solidaridad con Guabirá y consideró que la gravedad de la denuncia amerita una investigación judicial.
“Es muy grave lo que se denunció. Si se tiene que ir a la Fiscalía y desdoblar mensajes, se lo debe hacer. Esto no puede pasar”, manifestó.
La Federación analiza el caso
Tras las declaraciones realizadas después del encuentro, se indicó que la Federación Boliviana de Fútbol iniciaría una investigación formal para determinar el origen de las amenazas denunciadas y establecer si existió algún intento de amañar el partido, con intervención de la Fiscalía.
Hasta el momento, no se había identificado públicamente a los responsables de las intimidaciones.
El caso quedó ahora bajo la lupa de las autoridades bolivianas, mientras el fútbol espera respuestas sobre una denuncia que, de comprobarse, excedería ampliamente el ámbito deportivo y expondría una grave trama de amenazas y posibles maniobras para alterar el resultado de un partido.
Por: F. Casas

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