Amas de Casa de San Juan: faltan primeras marcas y la gente ya elige por precio antes que por calidad

Laura Vera, titular de la entidad, detalló cómo elaboran el mapa de precios en la provincia, la disparidad de valores dentro de una misma cadena y el fuerte cambio de hábitos en los consumidores.

La Asociación Amas de Casa del País filial San Juan lleva adelante desde 2012 relevamientos mensuales en supermercados, hipermercados y almacenes del Gran San Juan para calcular la Canasta Básica de Alimentos. Laura Vera, titular de la organización, explicó cómo adaptaron sus estudios a la realidad actual y trazó un panorama sobre la distribución de precios en la provincia y las nuevas conductas de consumo.

El mapa departamental de los precios

Con un promedio de 80 relevamientos al mes realizados por un equipo de siete personas en departamentos del Gran San Juan y Pocito, la entidad identificó las zonas más accesibles y las más caras a la hora de hacer las compras:

  • Los más económicos: Rawson encabeza el podio como el departamento más accesible, seguido por Pocito. Vera indicó que la presencia de producción chacarera local y la cercanía de mercados de venta directa ayudan a acortar la cadena comercial y reducir costos.

  • Zona intermedia: Chimbas, Capital y Santa Lucía.

  • El más costoso: Rivadavia se ubica como la zona con el costo de vida y de alimentos más elevado.

Incluso se detectó una particularidad en lo que va del año: una misma cadena de supermercados aplica precios distintos según la sucursal, cobrando valores más altos en los locales ubicados en Rivadavia en comparación con los de Rawson.

Góndolas sin marcas líderes y compras al peso del dinero

El estudio también refleja una transformación profunda en las góndolas y en el bolsillo de las familias:

  • Ausencia de primeras marcas: Los relevamientos dejaron de medir exclusivamente marcas líderes no por un criterio de medición, sino porque directamente no se encuentran en los almacenes de barrio ni en supermercados provinciales.

  • Cantidad sobre calidad: Ante la pérdida de poder adquisitivo, la preferencia de los consumidores viró hacia priorizar la cantidad por encima de la marca o la calidad.

  • Venta fraccionada: Se consolidó la modalidad de comprar “por dinero” y no por kilo, un fenómeno muy visible en rubros como panadería, fiambrería y productos sueltos.

  • Caída en el consumo de carne vacuna: El pollo pasó a ser la carne principal en la mesa de los sanjuaninos, relegando a las carnes rojas al segundo o tercer lugar, con un leve repunte en la compra de cerdo.

Finalmente, Vera señaló que, aunque la suba de los alimentos mostró una variación menos abrupta en el último tiempo, la Canasta Básica Total se vio fuertemente presionada por el aumento de tarifas de servicios y alquileres, estimando que una familia de cuatro integrantes necesita ingresos superiores a los $2.200.000 para cubrir sus necesidades.

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