Inseguridad cero en el perímetro: un perro adiestrado y la guardia frenaron una “lluvia” de celulares en el Penal

Un sospechoso intentó arrojar un paquete con tres teléfonos hacia el interior del Servicio Penitenciario Provincial. La rápida alerta de la guardia externa y el despliegue de la unidad canina neutralizaron la maniobra.

Un nuevo intento de vulnerar los controles del Servicio Penitenciario Provincial finalizó sin éxito gracias a la detección temprana del personal de guardia y el olfato del equipo canino. El operativo impidió que un paquete con dispositivos móviles terminara en manos de los reclusos.

La maniobra comenzó a registrarse cerca del límite oeste del establecimiento, cuando un efectivo asignado a la Guardia Externa del Sector N.º 2 divisó a un individuo en actitud sospechosa transitando por las inmediaciones del perímetro. De inmediato, el agente dio aviso por radiofrecuencia, lo que activó el protocolo de respuesta rápida.

Minutos después, efectivos del Grupo Especial K-9 Canes arribaron al lugar para realizar un rastrillaje exhaustivo en la zona. Durante el despliegue, uno de los perros adiestrados dio con la pista clave al localizar un envoltorio de tela oculto entre la vegetación cercana al murallón.

Efectivos de la División Requisa, bajo la supervisión del Jefe de Turno, procedieron a la apertura formal del bulto. En su interior hallaron:

  • Tres teléfonos celulares (marcas LG, Motorola y Alcatel) con sus baterías instaladas.

  • Tres cables USB para carga y transferencia de datos.

Según las fuentes oficiales, los elementos habrían sido arrojados desde la vía pública (“metodología del bochazo”) con el fin de ser recuperados posteriormente por algún interno desde los patios del penal. La sincronización entre la vigilancia de los puestos altos y el trabajo del personal en tierra resultó determ

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