Peligro en Ischigualasto: piden un operativo especial para retirar un tubo de gas comprimido del helicóptero caído
El director del Parque Provincial advirtió que en la zona del impacto aún permanece un cilindro de nitrógeno de 12 metros cúbicos. Para moverlo de forma segura exigen la intervención de escuadrones de explosivos de Bomberos o Gendarmería.
Transcurrido un mes del siniestro aéreo que se cobró la vida de siete personas en el departamento Valle Fértil, la limpieza del predio donde impactó el helicóptero Bell 412 sigue sumando complicaciones logísticas. Autoridades del Parque Provincial Ischigualasto alertaron que entre los restos de la aeronave quedó varado un tubo de nitrógeno comprimido de gran volumen que no puede ser trasladado por personal común.
Juan Pablo Teja, director del área protegida, remarcó que el recipiente —de unos 12 metros cúbicos— requiere protocolos estrictos de manipulación para evitar accidentes. Si bien brigadistas de Explosivos de Gendarmería ya visitaron la zona para asegurarlo de forma preventiva, se necesita el regreso de equipos tácticos para coordinar su remoción definitiva del agreste terreno norteño.
Aunque el nitrógeno no es un gas inflamable, el riesgo reside en la altísima presión a la que está sometido dentro del cilindro. Un golpe imprevisto durante el traslado o la rotura de la válvula podría transformar el contenedor en un proyectil de alto impacto. A este factor se suma la dificultad física para maniobrar en la geografía del parque, caracterizada por huellas de difícil acceso que obligaron a desplegar cuatriciclos y caminatas extensas durante las pericias iniciales.
El retiro de este equipamiento forma parte del plan integral para sanear la zona del accidente, resguardar el patrimonio natural de Ischigualasto, preservar pruebas judiciales clave y desestimar cualquier intento de “turismo morboso” en el lugar de la tragedia.
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