Vinos con identidad propia: San Juan busca posicionar sus valles en el mundo
La vitivinicultura provincial apuesta a diferenciar sus etiquetas según el origen, sumar valor a la producción y fortalecer la llegada a mercados internacionales a través del vino y el enoturismo.
La vitivinicultura de San Juan atraviesa una etapa de transformación en la que la calidad y la identidad territorial ganan protagonismo. El sector avanza hacia una mayor diferenciación de sus vinos según las características de cada zona productiva, con el objetivo de consolidar una identidad propia y ampliar su presencia en mercados nacionales e internacionales.
El secretario de Agricultura de San Juan, Miguel Moreno, destacó la evolución técnica que experimentó la actividad durante las últimas décadas y remarcó el impacto de la incorporación de conocimiento, tecnología y ciencia en los procesos de elaboración.
“Realmente es importante el crecimiento que va teniendo desde lo técnico, desde la industria, cómo ha ido evolucionando con la técnica, con la ciencia”, sostuvo el funcionario.
Según explicó, esta evolución permitió pasar de una mirada general de la producción a estudios y desarrollos cada vez más específicos sobre las particularidades de cada territorio. En ese marco, San Juan comenzó a profundizar el concepto de “vinos de valle”, una estrategia que busca poner en valor las características propias de los lugares donde se cultivan las uvas y se elaboran los vinos.
Una estrategia para conquistar nuevos mercados
La diferenciación territorial forma parte de una estrategia más amplia para mejorar el posicionamiento del vino sanjuanino fuera de la provincia. Para ello, el Gobierno provincial trabaja junto al sector productivo y la Dirección de Comercio Exterior en la apertura y consolidación de nuevos mercados.
En ese marco, representantes de San Juan participaron en ferias y encuentros internacionales realizados en Holanda, Alemania y Brasil, además de distintas actividades de promoción dentro del país.
“Es importante ese trabajo y ese impulso que nos obliga nuestro gobernador Marcelo Orrego a dar con el sector”, señaló Moreno al referirse a las acciones de promoción comercial.
La apuesta apunta no solo a incrementar las ventas, sino también a modificar la forma en que se presenta el producto. Desde la Provincia consideran que el consumidor actual busca conocer la historia, el territorio y las experiencias vinculadas al vino, además de sus características enológicas.
“El vino, en realidad, en el mundo hoy se comercializa por experiencia. El consumidor hoy día busca la experiencia”, afirmó Moreno.
Vino y turismo, una oportunidad para San Juan
Esta tendencia abre una oportunidad para integrar la producción vitivinícola con el turismo, la gastronomía y la oferta de alojamiento. Las bodegas pueden convertirse así en espacios donde el visitante no solo degusta un vino, sino que también conoce el paisaje y la identidad de la zona donde fue producido.
Para San Juan, la diversidad de sus territorios constituye uno de los principales atractivos para desarrollar esta propuesta. Entre los ejemplos mencionados por el secretario de Agricultura aparece el corredor que une Pedernal con Iglesia, con la Cordillera de los Andes como escenario distintivo.
“No nos olvidemos nuestra bendita cordillera, desde Pedernal hasta Iglesia, donde tenemos mucho para mostrar, mucho para hacer enoturismo”, expresó.
La estrategia provincial busca, de este modo, que el vino sanjuanino deje de ser identificado únicamente como un producto y comience a reconocerse también por su procedencia. La combinación entre innovación tecnológica, identidad territorial, promoción internacional y enoturismo aparece como una de las principales herramientas para que los vinos de San Juan ganen espacio en nuevos mercados.
Op: Juan Llarena
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