El sector de la construcción en San Juan hace malabares para subsistir mientras aguarda los fondos mineros

Tras una fuerte caída de la actividad y la reducción de empresas a la mitad, el empresariado local mantiene la expectativa puesta en el "Efecto Vicuña" y la emisión de bonos para reactivar las obras públicas.

La crisis de la obra pública y la falta de financiamiento privado continúan golpeando de lleno al sector de la construcción en San Juan. De acuerdo con el diagnóstico de la Cámara de la Construcción local, la parálisis provocada por las políticas nacionales de frenar la obra pública ha obligado a las empresas a recortar sus estructuras para sostenerse en pie, a la espera de un alivio financiero previsto recién para los próximos meses.

Ramón Martínez, presidente de la entidad empresaria, señaló que desde fines de 2023 el sector sufrió un desplome inicial del 50% en las contrataciones directas. Aunque la actividad experimentó una leve recuperación posterior del 25%, el escenario dista de los niveles pre-crisis. Hoy en día, la mayoría de las firmas operan con estructuras reducidas al 50% y sobreviven gracias a pequeños proyectos que permiten evitar el despido de personal calificado. Esta retracción queda en evidencia en las licitaciones públicas, donde el promedio de empresas oferentes cayó de 20 a menos de 10.

El panorama privado tampoco resulta alentador. Además de la escasez de crédito y la baja liquidez, la actividad enfrenta dificultades añadidas por la especulación en el mercado inmobiliario, donde el valor de los terrenos fluctúa constantemente impulsado por el auge minero.

La expectativa en los fondos de Vicuña

En medio de este complejo escenario, el reciente aval de la Cámara de Diputados al acuerdo entre el Gobierno de San Juan y la empresa Vicuña —que contempla un aporte de 250 millones de dólares para obras de infraestructura— junto a la emisión de bonos provinciales, representa la principal señal de reactivación. Se proyecta que estos planes de infraestructura vial, hídrica, eléctrica y habitacional generen hasta 5.000 puestos de trabajo directos.

Sin embargo, los empresarios advierten sobre los plazos: los fondos acordados desembarcarán hacia fin de año, situando la ejecución efectiva de los grandes proyectos recién en 2027. Hasta tanto, los constructores sanjuaninos deberán continuar administrando sus recursos con máxima cautela para sostener sus planteles de trabajadores a la espera del nuevo ciclo de obras.

Rivero. C

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