Heridas abiertas en El Leoncito: la camioneta cumple más de una semana enterrada mientras evalúan sacarla por aire

Difundieron nuevas imágenes del desastre ambiental en Calingasta. Las huellas de la Hilux y las pisadas siguen intactas en la planicie arcillosa, obligando a la Justicia a estudiar un operativo aéreo de alto costo para evitar profundizar el daño.

El emblemático paisaje de la Pampa del Leoncito continúa sufriendo las consecuencias del imprudente ingreso de una camioneta 4×4. A más de una semana del incidente protagonizado por un médico sanjuanino, la difusión de nuevas fotografías a través de la página de Facebook PaseAndo puso nuevamente en evidencia la gravedad del daño ecológico y la compleja situación en torno al rodado que sigue varado en el lugar.

Con ironía, la publicación remarcó que las profundas marcas sobre la planicie pasaron a ser vistas por visitantes como un “nuevo atractivo turístico en Barreal”, reflejando el malestar social generado por la destrucción de este valioso entorno natural de Calingasta.

Fragilidad extrema y rastros imborrables

Las imágenes revelan con crudeza las consecuencias físicas del paso de la camioneta —conducida por el médico Agustín Añó en compañía de su hijo y transportando una moto de enduro— sobre un suelo arcilloso y limoso que se encontraba húmedo.

La combinación de humedad y las características del terreno generaron un efecto de succión letal que sepultó al vehículo unos 25 centímetros. A esto se sumaron las maniobras de auxilio y el uso de la motocicleta, que contribuyeron a ensanchar el radio de destrucción y a multiplicar las pisadas sobre una superficie hipervulnerable que hoy mantiene sus heridas a la vista de todos.

La encrucijada judicial y el desafío técnico del rescate

A 1,5 kilómetros del acceso principal, la camioneta sigue inmóvil. El Juzgado de Paz de Calingasta, a cargo del juez Andrés Troche, frenó cualquier intento de extracción terrestre tradicional ante el temor fundado de que el ingreso de otra maquinaria pesada termine de arruinar el sector o quede también atrapada en el barro.

Por esta razón, la Justicia y los equipos técnicos analizan alternativas de altísima complejidad, entre las que cobra fuerza la contratación de un helicóptero. Si bien se trata de una operación logística sumamente costosa y difícil de coordinar, aparece como la única vía viable para retirar el rodado sin provocar un nuevo desastre ambiental.

Mientras tanto, el médico implicado ya se presentó formalmente ante la Justicia, fijó domicilio y realizó su descargo. Aunque permanece en libertad, continúa ligado a la causa judicial que investiga el grado de responsabilidad por el daño ecológico ocasionado en una de las reservas naturales más preciadas de la provincia.

Los comentarios están cerrados.