Complejo comercial de Rawson quedó en el abandono tras años de robos y vandalismo
El predio ubicado en Meglioli y Doctor Ortega fue proyectado con una docena de locales, pero la inseguridad y los daños reiterados impidieron que se consolidara como un centro comercial. Hoy, luce deteriorado y sin actividad.
Un complejo de locales comerciales ubicado en la esquina de Meglioli y Doctor Ortega, en Rawson, permanece sin actividad y presenta un marcado deterioro luego de años de robos y actos de vandalismo.
El predio fue construido durante los primeros años de esta década y llegó a contar con una docena de locales, con la expectativa de convertirse en un nuevo punto de actividad comercial para la zona. Sin embargo, el proyecto no logró consolidarse y la mayoría de los espacios nunca llegó a tener una actividad sostenida, según el registro fotográfico realizado por el periodista Gabriel Iturrieta.
Un proyecto que no logró consolidarse
En sus comienzos, el complejo representaba una alternativa para comerciantes e inversores interesados en instalar sus negocios en un sector de Rawson con potencial de crecimiento.
La llegada de emprendimientos, sin embargo, fue limitada. Entre los pocos comercios que funcionaron en el lugar estuvo una pañalera, aunque su permanencia fue breve, de acuerdo con el relevamiento periodístico.
Con el paso del tiempo, los hechos de inseguridad se transformaron en uno de los principales obstáculos para quienes buscaban desarrollar sus actividades en el predio.
Robos y daños que desalentararon a los comerciantes
Los comerciantes que intentaron instalarse debieron incorporar medidas de protección para resguardar sus locales. Algunos colocaron rejas y otros elementos de seguridad ante el riesgo de nuevos robos.
Pese a estas medidas, los episodios delictivos y los daños reiterados terminaron por desalentar la continuidad de los emprendimientos y dejaron al complejo prácticamente sin actividad.
Vidrios rotos, cables sustraídos y estructuras dañadas
El deterioro puede observarse actualmente en distintos sectores del predio. Los frentes de los locales presentan daños visibles y prácticamente ninguno conserva en buen estado los vidrios originales de sus aberturas.
En algunos casos, los cristales fueron retirados luego de ser destruidos, mientras que en otros permanecen rotos y sus restos pueden encontrarse en el piso.
A esto se suma la sustracción de cables y otros elementos de las instalaciones, además de daños en puertas y estructuras. El retiro de materiales agravó las condiciones de un espacio que, sin actividad comercial y sin el mantenimiento propio de un complejo en funcionamiento, quedó expuesto a un mayor deterioro.
Lo que alguna vez fue proyectado como un nuevo polo comercial para la zona terminó convertido en un predio prácticamente abandonado, marcado por los robos, el vandalismo y la falta de actividad.
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