Nevadas en la cordillera: cómo cuidan la salud mental de los mineros que quedaron aislados

El temporal obligó a extender la permanencia de trabajadores en los campamentos y demoró los relevos previstos. La incertidumbre, el aislamiento y la distancia de sus familias pueden generar ansiedad y angustia. Un especialista explicó qué medidas se aplican para acompañarlos.

El fuerte temporal de nieve que afecta a la cordillera sanjuanina no solo alteró la actividad habitual en los campamentos mineros. También modificó los tiempos de descanso y regreso de cientos de trabajadores que esperaban volver a sus hogares para reencontrarse con sus familias.

El cierre de los pasos cordilleranos y las dificultades para concretar los relevos extendieron la permanencia de los equipos en altura y, en algunos casos, sin una fecha precisa de regreso. Frente a este escenario, la salud mental se convirtió en otro de los aspectos que las empresas deben atender para acompañar a los trabajadores durante el aislamiento.

Ansiedad, incertidumbre y convivencia

Ezequiel Ochoa, quien trabaja en el acompañamiento del personal, explicó que habitualmente desarrolla capacitaciones y talleres grupales destinados a brindar herramientas para afrontar situaciones de aislamiento y fortalecer los recursos psicológicos de los trabajadores.

Con el temporal, ese trabajo adquirió especial importancia y se enfocó en aspectos como la comunicación, la convivencia, el manejo de las emociones y la angustia.

“Se empiezan a despertar la ansiedad y otras emociones negativas con el paso de los días”, explicó Ochoa.

Uno de los principales factores que pueden afectar el estado emocional es la incertidumbre. No saber cuándo podrán regresar a sus hogares o cómo evolucionarán las condiciones climáticas puede incrementar la preocupación, especialmente en quienes tienen menos experiencia con períodos prolongados de aislamiento.

Por eso, una de las tareas consiste en detectar comportamientos que puedan advertir sobre algún riesgo, generar espacios de escucha y, cuando la situación lo requiere, establecer un vínculo con profesionales de la psicología en San Juan.

“Mi rol es un poco tratar de preparar al personal que está acá trabajando para que pueda enfrentar las consecuencias de este confinamiento con herramientas un poco más asertivas”, señaló el especialista.

Qué herramientas utilizan

Ante períodos extensos de aislamiento, Ochoa recomienda mantener una rutina que incluya actividad física, descanso adecuado y espacios para expresar las emociones. También considera importante sostener el contacto con familiares y amigos a través de mensajes o videollamadas cuando la conectividad lo permite.

“Yo les recomiendo que expresen sus emociones, porque retenerlo al final no ayuda de mucho y nos terminamos jugando en contra”, sostuvo.

El especialista también aconseja prestar atención al descanso, mantener una alimentación adecuada y reducir hábitos que puedan interferir con el sueño, como el exceso de cafeína o el uso de pantallas antes de dormir.

El objetivo, explicó, no es evitar las emociones negativas, sino reconocerlas y aprender a procesarlas para poder afrontarlas de una manera más saludable.

Jornadas extensas y poca conectividad

A las dificultades propias del aislamiento se suma la dinámica laboral de los campamentos. Según explicó Ochoa, las jornadas pueden alcanzar las 12 horas y, dependiendo de la tarea, pueden sumarse hasta dos horas de traslado.

Además, existen sectores de las operaciones donde no hay conexión a internet y la comunicación debe realizarse mediante radio.

“Son 14 horas al día que el trabajador pasa incomunicado con sus seres queridos y eso genera muchas emociones negativas en ellos”, afirmó.

Durante el temporal, parte del personal permanece abocada a las tareas esenciales para garantizar el funcionamiento de los campamentos. Cuando las condiciones meteorológicas impiden desarrollar las actividades habituales, ese tiempo puede aprovecharse para capacitaciones y espacios destinados a fortalecer las capacidades individuales y grupales.

Así, mientras la nieve mantiene aislados a los trabajadores en la cordillera, el acompañamiento psicológico busca evitar que la distancia, la incertidumbre y la falta de contacto con sus familias se conviertan en un problema adicional durante la permanencia en altura.

Los comentarios están cerrados.