Dictan prisión preventiva a un hombre acusado de abusar de la hija de su expareja durante nueve años
La víctima tenía apenas 9 años cuando comenzaron los ataques y realizó la denuncia al alcanzar la mayoría de edad. La Justicia imputó al agresor por abuso sexual agravado y ordenó su encierro preventivo ante el riesgo de entorpecimiento de la investigación.
Una joven de 18 años denunció formalmente haber sido sometida a abusos sexuales continuados durante casi una década por parte de la expareja de su madre. El caso, que conmociona a la opinión pública por su gravedad y prolongación en el tiempo, quedó bajo la órbita de la justicia provincial, que este jueves dictó la prisión preventiva para el acusado en el marco de la audiencia de formalización.
El imputado, un hombre de apellido Lepes, convivía con el grupo familiar y habría aprovechado sistemáticamente los momentos de ausencia de la madre —motivadas por cuestiones laborales u otras circunstancias— para concretar las agresiones. Pese a que en el domicilio residían otros menores de edad, el agresor buscaba espacios de aislamiento para perpetrar los ataques.
Una década de silencio y el peso de la denuncia
De acuerdo con lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal durante la audiencia, los episodios aberrantes comenzaron cuando la niña tenía tan solo 9 años. En una primera etapa, los vejámenes consistieron en tocamientos y actos de índole sexual. Con el paso de los años, la situación escaló en gravedad y los ataques pasaron a incluir abusos sexuales con acceso carnal.
La víctima cargó con esta situación durante prácticamente toda su infancia y adolescencia, logrando radicar la denuncia judicial recién al cumplir la mayoría de edad. Por razones de estricta protección a la intimidad y para evitar cualquier situación de revictimización o identificación indirecta, la identidad de la joven se mantiene bajo riguroso resguardo, al igual que los detalles gráficos del entorno.
Calificación legal y detención preventiva
Ante la magnitud de los hechos, la Fiscalía calificó de manera provisoria el expediente como abuso sexual con acceso carnal agravado por tratarse de una víctima menor de edad y por la situación de convivencia preexistente. Dicha calificación contempla penas de cumplimiento efectivo que van de los 8 a los 20 años de prisión.
Durante el desarrollo de la audiencia judicial, los fiscales solicitaron la medida cautelar de prisión preventiva fundamentando la existencia de riesgo procesal, peligro de fuga y posible entorpecimiento de la investigación. Los argumentos principales radicaron en el estrecho vínculo familiar existente entre el imputado, la víctima y los testigos, advirtiendo que en libertad el acusado podría influir en el testimonio de su entorno.
Finalmente, el juez de Garantías interviniente hizo lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y dictó el alojamiento provisorio de Lepes en un establecimiento penitenciario mientras continúan las medidas probatorias y se avanza hacia las etapas venideras del proceso penal.
POR LIC. EUGENIA VILA
Los comentarios están cerrados.