El Registro de Deudores Alimentarios de San Juan ya suma 607 personas
De los 607 inscriptos, solo siete son mujeres. Para ingresar al registro se deben adeudar tres cuotas consecutivas o cinco alternadas y siempre debe existir una orden judicial. En lo que va de 2026, 46 personas regularizaron su situación y fueron dadas de baja.
El Registro de Deudores Alimentarios Morosos de San Juan alcanzó las 607 personas inscriptas, según informó Marcelo Pablo Pintos, director de Auditoría, Control de Gestión y Calidad Judicial. Del total, apenas siete son mujeres, mientras que los 600 restantes son hombres.
La cifra se mantiene en constante movimiento debido a las nuevas incorporaciones y a las bajas que se producen cuando los deudores regularizan su situación y la Justicia dispone su salida del registro.
“Hoy estamos en 607 personas registradas como deudor alimentario moroso, de los cuales siete son de sexo femenino. La mayoría, masculino”, precisó Pintos en diálogo con Diario Móvil.
Al mismo tiempo, el funcionario destacó que durante 2026 46 personas lograron regularizar su situación y fueron dadas de baja.
Cuándo una persona ingresa al registro
La normativa establece que una persona puede ser incorporada cuando acumula tres cuotas alimentarias consecutivas impagas o cinco alternadas. Sin embargo, alcanzar esa cantidad de cuotas adeudadas no implica una inscripción automática.
“Eso no es automático. Eso funciona a través de una decisión judicial”, explicó Pintos.
El procedimiento comienza con una presentación ante la Justicia. El representante legal de los hijos debe realizar el planteo ante el juez y, si el magistrado considera que corresponde, ordena mediante un oficio la incorporación del deudor al registro.
Además de disponer la inscripción, el juez puede establecer otras medidas para procurar el cumplimiento de la obligación alimentaria, como embargos u otras restricciones.
Pintos atribuyó el crecimiento del registro a distintos factores y destacó particularmente la agilización de los procesos judiciales.
“La Oficina Judicial de Familia y de Menores también ha agilizado mucho los trámites”, sostuvo, al considerar que esa mayor velocidad permite que los casos sean resueltos con mayor rapidez.
Qué consecuencias tiene estar registrado
La inscripción puede generar distintas restricciones para el deudor. Entre ellas se encuentra la imposibilidad de contratar con el Estado y el impedimento para ingresar a salas de juego.
Cada ciudadano puede consultar su propia situación y obtener el certificado correspondiente a través de CIDI.
Sin embargo, el registro no funciona como un listado público de libre acceso. La información de los inscriptos se encuentra sujeta a criterios de confidencialidad.
“Si alguien me pide algún dato masivo, por una cuestión de confidencialidad, solo se lo damos con autorización”, explicó Pintos.
Determinados organismos y autoridades pueden solicitar información mediante los canales oficiales correspondientes, pero cualquier persona no puede acceder libremente a los datos de terceros.
Los jueces pueden sumar otras restricciones
Además de las consecuencias previstas específicamente por la normativa del registro, los magistrados pueden disponer medidas adicionales en determinados casos.
Pintos explicó que algunos jueces pueden ordenar, por ejemplo, una restricción para salir del país, medida que debe ser comunicada a Migraciones para su aplicación.
En cambio, actualmente no existe en San Juan una prohibición general para que los deudores alimentarios ingresen a estadios o clubes deportivos.
El funcionario también aclaró que el registro sanjuanino tiene alcance provincial y que todavía no existe un registro nacional unificado de estas características.
“Se está trabajando en armar un registro nacional, pero no existe aún”, indicó. También existen casos de personas incorporadas en San Juan a partir de solicitudes realizadas por jueces de otras provincias.
Cómo se sale del registro
Regularizar la deuda alimentaria no implica una baja automática. Una vez que el deudor se pone al día, debe acreditarlo judicialmente y esperar que el juez emita una nueva resolución ordenando su exclusión.
“No es automático porque me llega otra vez el oficio judicial donde el juez me ordena que lo dé de baja”, explicó Pintos.
Una vez recibido el oficio, el trámite administrativo se completa rápidamente.
“Internamente es casi inmediato. El juez saca el oficio, a nosotros nos llega instantáneo y nos demoraremos un par de horas en procesarlo”, detalló.
De esta manera, mientras el registro continúa incorporando nuevos casos, también registra bajas de personas que logran regularizar sus obligaciones. En lo que va de 2026, 46 deudores ya consiguieron salir del Registro de Deudores Alimentarios Morosos de San Juan.
OP: Juan Llarena
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