Valle Fértil prepara un censo inédito para conocer la realidad de sus comunidades originarias

El municipio busca realizar antes de fin de año el primer relevamiento indígena de alcance municipal del país. El estudio abarcará datos demográficos, educativos, sanitarios, laborales, culturales y territoriales para orientar futuras políticas públicas.

Valle Fértil avanza en un proyecto inédito que busca generar información propia sobre la realidad de sus comunidades originarias. El municipio trabaja en la puesta en marcha de un Censo Indígena que, de concretarse, no tendría antecedentes a nivel municipal en el país y permitiría contar con una base de datos actualizada para diseñar políticas públicas de acuerdo con las necesidades concretas de la población.

La iniciativa es impulsada por la Dirección de Pueblos Originarios de la Municipalidad de Valle Fértil, creada oficialmente en mayo de 2023, en conjunto con las comunidades diaguitas Cacique Pedro Caligua, Ugno de los Managua, La Majadita y Misipay.

El objetivo es ir más allá de la información que actualmente brinda el Censo Nacional, que incluye preguntas vinculadas con la pertenencia a pueblos originarios, pero que desde el municipio consideran insuficientes para conocer en profundidad la situación de las comunidades.

“Si bien el censo nacional incluye la categoría de pueblos originarios, son cinco preguntas que no permiten conocer en profundidad la realidad para determinar las necesidades y avanzar en políticas públicas. La idea es conocer para gestionar”, explicó a DIARIO DE CUYO el director de Pueblos Originarios de Valle Fértil, Emilio Berón.

Un relevamiento casa por casa

El proyecto contempla un importante despliegue territorial. Los equipos municipales prevén recorrer distintas zonas del departamento y entrevistar a las familias mediante cuestionarios de entre 20 y 30 preguntas.

El relevamiento buscará reunir información cuantitativa y cualitativa sobre aspectos demográficos, educativos, sanitarios, laborales, culturales y territoriales. También se contempla incluir a personas que se autorreconozcan como descendientes de pueblos originarios.

“Nos va a llevar mucho trabajo en territorio. Queremos relevar cada familia porque buscamos obtener información tanto cuantitativa como cualitativa. Eso requiere tiempo para entrevistar a cada una de ellas”, explicó Berón.

La intención del municipio es completar el trabajo antes de que termine el año, aunque la logística y la disponibilidad de los equipos representan uno de los principales desafíos.

“Lo que más nos complica es el tiempo porque tenemos muchas actividades, pero una vez que podamos descomprimirnos queremos realizarlo antes de fin de año”, señaló el funcionario.

Una base de datos para definir políticas públicas

Uno de los principales objetivos del censo será construir una base estadística local que permita al Estado municipal conocer con mayor precisión las condiciones de vida de las comunidades y, a partir de esa información, definir prioridades.

La herramienta también podría facilitar el acceso a financiamiento para proyectos destinados a las comunidades originarias. Según explicó Berón, varias de ellas no cuentan actualmente con personería jurídica, una situación que puede dificultar la gestión de recursos ante organismos provinciales, nacionales e internacionales.

El proyecto todavía se encuentra en etapa de planificación y sus responsables trabajan en definir la metodología y los detalles del operativo. Para la Dirección de Pueblos Originarios, el desafío es especialmente significativo porque se trata de una experiencia sin antecedentes sobre la cual no existe un modelo municipal previo para replicar.

La iniciativa, además, busca convertirse en una política pública permanente. La propuesta contempla que el relevamiento pueda realizarse cada cuatro años, permitiendo actualizar los datos y evaluar la evolución de las comunidades a lo largo del tiempo.

Un proyecto con respaldo normativo

El censo se enmarca en las normas nacionales e internacionales que reconocen los derechos de los pueblos originarios, entre ellas la Constitución Nacional, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

También forma parte del Plan de Gobierno Municipal 2023-2027 y de los objetivos de trabajo establecidos por la Dirección de Pueblos Originarios.

Una vez finalizado, el relevamiento pretende convertirse en una herramienta para elaborar, implementar y evaluar políticas públicas focalizadas. Pero también apunta a fortalecer la participación de las propias comunidades en las decisiones que las afectan.

“El relevamiento nos permitirá desarrollar políticas públicas focalizadas y responder de una manera mucho más eficiente a las necesidades reales de las comunidades”, concluyó Berón.

 

 

Op: Juan Llarena

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