Efecto dominó por los U$S250 millones de Vicuña: la minería reorganiza la política sanjuanina y acorrala a la oposición

El acuerdo del Gobierno provincial suma el respaldo inmediato del bloquismo y guiños desde Nación, mientras el PJ busca una salida legislativa sin quedar posicionado en contra de las inversiones.

El anuncio funcionó como un catalizador que obligó a replegar o definir posiciones en todo el arco político local, reconfigurando alianzas de cara a los próximos desafíos electorales.

Fidelidad bloquista y guiños desde Balcarce 50

El primer impacto dentro del escenario legislativo lo dio el Partido Bloquista. Su presidente, Luis Rueda, encauzó de inmediato a sus cuatro diputados para asegurar el acompañamiento sin imponer condicionamientos públicos, ratificando su estatus de aliado clave del orreguismo.

Al mismo tiempo, la noticia cruzó las fronteras provinciales. El ministro nacional Federico Sturzenegger felicitó públicamente a Orrego y utilizó la inversión sanjuanina como bandera para argumentar a favor de las reformas de la Ley de Glaciares y la Ley de Tierras. El guiño reforzó el canal de diálogo directo entre la provincia y el Gobierno central —favorecido por la gestión de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete— y reabrió la discusión sobre una eventual confluencia entre el oficialismo local y La Libertad Avanza. En el plano local, los referentes libertarios como José Peluc quedaron ante la encrucijada de criticar a una administración provincial que consigue dólares privados bajo las mismas premisas económicas del Gabinete nacional.

El peronismo, ante una encrucijada estratégica

Para la principal fuerza de oposición el escenario plantea un dilema ético y político. Dado que el desarrollo minero fue el pilar de los gobiernos de José Luis Gioja y Sergio Uñac, rechazar una inversión de esta magnitud resulta impracticable sin costos sociales.

Dirigentes como Cristian Andino marcaron la cancha pidiendo revisar la “letra chica” del convenio en comisiones para verificar si el monto representa un adelanto de obligaciones futuras. Sin embargo, en la Legislatura prima una premisa implícita: oponerse de manera frontal significaría quedar posicionados como detractores del desarrollo económico de la provincia.

Con los votos asegurados mediante bloques propios, socios estratégicos y sectores dialoguistas del PJ, el proyecto tiene garantizada su aprobación. Así, mientras el peronismo calcula cómo votar sin cederle todo el mérito al Ejecutivo, Orrego se queda con el recurso que más escaseaba en el arranque de su gestión: fondos y tiempo para transformar dólares mineros en obras para San Juan.

Los comentarios están cerrados.