La UEFA amenaza con demandar a la FIFA y profundiza la crisis por el fallido plan de privatizar ingresos del Mundial

El organismo europeo evalúa iniciar acciones legales contra la FIFA tras el retiro del proyecto impulsado por Gianni Infantino para incorporar inversores privados a los ingresos de las Copas del Mundo. La disputa agrava la interna a meses del inicio del proceso electoral rumbo a 2031.

La tensión entre la UEFA y la FIFA alcanzó uno de sus puntos más altos de los últimos años. El organismo que preside el fútbol europeo analiza avanzar con acciones legales contra la entidad que conduce Gianni Infantino, luego del fracaso del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que pretendía abrir a inversores privados una parte de las futuras ganancias generadas por los Mundiales.

Según trascendió, la UEFA remitió una notificación formal a la FIFA en la que informó que está “considerando activamente acciones legales, arbitraje y/o quejas regulatorias” por la forma en que fue impulsado el proyecto. Además, exigió que se preserve toda la documentación relacionada con la propuesta, incluidos correos electrónicos, mensajes y otros registros, advirtiendo que cualquier alteración o eliminación de pruebas podría interpretarse como destrucción de evidencia.

El plan, que permaneció en reserva hasta que salió a la luz, buscaba obtener 4.200 millones de dólares mediante la incorporación de capital privado y contemplaba transferir a una nueva estructura el control de los principales activos comerciales y de los torneos organizados por la FIFA.

Sin embargo, la iniciativa encontró una fuerte resistencia dentro del fútbol internacional. Las 55 asociaciones miembro de la UEFA acordaron boicotear los eventos de la FIFA mientras el proyecto permaneciera vigente, una presión que terminó llevando a Infantino a retirar la propuesta el pasado sábado.

Infantino, bajo creciente presión

El conflicto no solo dejó al descubierto diferencias sobre el modelo de gestión del fútbol mundial, sino que también profundizó los cuestionamientos hacia el presidente de la FIFA.

Desde la UEFA consideran que el dirigente suizo perdió la confianza de buena parte de las federaciones y deslizaron que el objetivo es impulsar un cambio de liderazgo en la entidad.

Las críticas tampoco provienen únicamente desde el exterior. De acuerdo con distintas versiones, el propio director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, manifestó que parte del personal del organismo se sintió engañado por la manera en que se desarrolló el proyecto, lo que alimentó las tensiones internas dentro de la casa madre del fútbol.

Un escenario político cada vez más dividido

Pese al revés sufrido con el proyecto FFE, Infantino conserva importantes apoyos internacionales. Entre ellos se destacan la Conmebol y la Confederación Africana de Fútbol (CAF), además del respaldo recibido para impulsar la ampliación del Mundial 2030 a 64 selecciones, una propuesta que también generó debate en el ámbito futbolístico.

No obstante, la oposición de la UEFA encontró eco en otras confederaciones, como la AFC (Asia) y la CONCACAF, configurando un escenario de creciente fragmentación política dentro de la FIFA.

La disputa llega en un momento especialmente sensible, ya que en los próximos meses comenzará el proceso electoral que culminará en marzo de 2031, cuando se definirá la conducción del máximo organismo del fútbol mundial. Mientras Infantino aspiraba a obtener un cuarto mandato, la crisis institucional abierta por el fallido proyecto de privatización amenaza con modificar el mapa de alianzas y abrir un nuevo capítulo en la lucha por el poder dentro de la FIFA.

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