“Es una pesadilla”: el desgarrador testimonio del jefe de la Policía de San Juan tras la tragedia aérea

Néstor Álvarez reconoció que la institución está "destruida" por la pérdida de sus cuatro referentes en Valle Fértil. Mientras el Juzgado Federal avanza con las pericias del accidente, confirmó que este sábado se realizará un cortejo de honor hacia el Cementerio de la Capital.

El dolor en las filas de la fuerza de seguridad provincial es absoluto. En el marco del velatorio en la Catedral, el jefe de la Policía de San Juan, Néstor Álvarez, ofreció un testimonio conmovedor sobre la devastación emocional que atraviesa la institución tras la trágica muerte de Germán Videla, Rubén Castro, Jorge Carbajal y Carlos Heredia.

Con la voz quebrada por la emoción, el jefe policial reflejó el impacto de una pérdida sin precedentes:

“Estamos todas las familias policiales destruidas. Como lo dije ayer, es una verdadera pesadilla y no podemos creer lo que pasó. Además de grandes personas, eran excelentes profesionales que dieron su vida por el bien común”.

Respecto del avance judicial, Álvarez confirmó que la participación de la policía provincial en el teatro de los hechos ya concluyó: “Nuestra parte técnica terminó. Todo lo relacionado con las pericias de la aeronave y la investigación pasó a la órbita del Juzgado Federal”.

Consultado sobre cómo afrontará la fuerza el vacío de conducción y liderazgo que deja esta tragedia, el comisario general admitió lo complejo que resulta pensar en el futuro inmediato, aunque remarcó la responsabilidad del deber: “Es muy prematuro y no me cabe en la cabeza lo que ha pasado. Va a ser difícil continuar, pero hay gente que nos necesita; hay incendios, hay accidentes y tenemos que seguir trabajando. Esa es la realidad”.

El instante más íntimo de su declaración llegó al evocar a Germán Videla, con quien mantenía una estrecha relación de gestión diaria: “Trabajábamos codo a codo, espalda con espalda. Hasta el día anterior habíamos estado juntos y fue durísimo ir a buscarlos de la manera que lo hicimos”.

Finalmente, al ser consultado sobre el sentir de la tropa, que definió a los caídos como “cuatro guerreros que necesitaba el cielo”, Álvarez coincidió con la metáfora pero prefirió enfatizar su perfil humano: “Eran guerreros y héroes, pero sobre todo rescato la calidad de personas que eran: honestas, transparentes, buenos padres y grandes amigos. Es totalmente injusto”.

Las honras fúnebres culminarán este sábado con un cortejo de honor dispuesto por la Central de Policía, Bomberos y Protección Civil, que acompañará los restos de los servidores públicos hasta su morada final en el Cementerio de la Capital.

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