Condenaron al hombre que empujó por las escaleras a su pareja embarazada, pero no irá a prisión

Francisco Weber recibió una pena de tres años de prisión condicional por la violenta agresión ocurrida en Rivadavia. La Justicia consideró que no tenía antecedentes penales y que el embarazo no sufrió consecuencias que agravaran la imputación.

La Justicia de San Juan condenó a Francisco Weber a tres años de prisión de ejecución condicional por la violenta agresión contra su pareja, quien cursaba un embarazo de siete meses al momento del ataque. Al tratarse de una pena condicional, el acusado recuperó la libertad y no deberá cumplir la condena en un establecimiento penitenciario.

La sentencia fue dictada por el juez Matías Parrón, luego de que el fiscal Fernando Bonomo solicitara esa pena. Entre los fundamentos de la resolución se tuvo en cuenta que Weber no registraba antecedentes penales y que los estudios médicos determinaron que el bebé en gestación no sufrió lesiones ni estuvo en riesgo como consecuencia del ataque.

El condenado fue hallado culpable de los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo, amenazas con arma y daño simple. Hasta el desarrollo del juicio permaneció detenido bajo prisión preventiva.

El hecho ocurrió el 27 de junio en un complejo habitacional ubicado sobre calle Juan B. Justo, en Rivadavia. Según la investigación, la agresión comenzó tras una discusión originada por un ataque de celos. Weber le quitó el teléfono celular a su pareja porque sospechaba que otra persona había ingresado al departamento mientras él no se encontraba en el lugar.

La situación se tornó aún más violenta cuando el hombre tomó dos cuchillos y salió detrás de la mujer. Mientras ella descendía por la escalera del edificio, la empujó, provocando que cayera varios escalones hasta la planta baja. Luego continuó golpeándola con el cabo de uno de los cuchillos, causándole un corte en la frente.

Los gritos de la víctima fueron escuchados por una vecina, que dio aviso al 911. Tras abandonar el lugar, Weber protagonizó un segundo episodio de violencia al dañar un automóvil y amenazar con un cuchillo a una persona que intentó intervenir. Finalmente fue reducido y detenido por efectivos policiales.

La mujer fue trasladada al Hospital Guillermo Rawson, donde recibió atención médica por lesiones en el rostro y el abdomen. Además, una evaluación realizada por profesionales de la UFI CAVIG concluyó que presentaba un nivel de riesgo alto como víctima de violencia de género.

Durante la investigación, la Fiscalía aguardó los informes médicos para determinar si el embarazo había sufrido consecuencias derivadas de la agresión. Los estudios confirmaron que el bebé no presentaba lesiones, una circunstancia que resultó clave en la calificación legal y en la pena finalmente impuesta.

El debate se desarrolló en el fuero de Flagrancia sin acceso para la prensa, por lo que no se difundieron imágenes del acusado durante el juicio.

 

 

Op: Juan Llarena

Los comentarios están cerrados.