La ley que más le importa a Karina Milei sigue demorada, pero el Gobierno se endurece frente a un reclamo

Se trata de la reforma electoral. “Está verde”, admiten en la Casa Rosada. Pero agregan que “todavía hay tiempo”. El oficialismo convive con una cuota alta de preocupación y busca mostrar confianza en la negociación con los gobernadores

La ley de reforma electoral, la que más le importa a Karina Milei, sigue “verde”, admiten en el oficialismo, pero el Gobierno, por ahora, se pone duro frente a los gobernadores que piden adelantar el proyecto definitivo.

En la Casa Rosada reconocen que hay una cuota de desconfianza porque no está disponible el texto con modificaciones (básicamente, pasar del plan de máxima, que es eliminar las PASO, a suspenderlas). Pero aún así, en Balcarce 50 quieren guardarse los detalles de lo que están dispuestos a ceder hasta el filo del debate en el recinto. “Como saben que van a haber cambios, todo el mundo quiere ver la letra final ya plasmada. No va a pasar”, deslizaron en Balcarce 50.

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Conviven con una latente preocupación por la falta de adhesiones, a pesar de que Diego Santilli hace meses que intenta seducirlos. Pero no tanto como para acelerar a cualquier costo. “No vamos a apurar. No está cerrada la discusión”, sostuvo un funcionario. Tampoco prevén viajes por ahora de Karina Milei o de Santilli ni del propio Milei para ir personalmente a convencer a nadie.

La idea original de Karina Milei era votar en agosto, pero hoy en Gobierno reconocen que el tratamiento en el recinto podría postergarse para septiembre.

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Los gobernadores junto a Javier Milei en 210° aniversario del Día de la Independencia en TucumánJavier Milei junto a los gobernadores

Ya descartaron prácticamente la hipótesis de las colectoras, que prácticamente dejó de mencionarse. Y la negociación real pasa hoy por otras herramientas más “tradicionales”: obras, fondos y lo que en Gobierno definen como “fair play electoral”. En las provincias del norte se trabaja para instalar esa idea: en algunos casos no hubo avances, en otros ya hay un acuerdo de palabra.

“No es que no haya posibilidad” de que prospere, deslizó, cauto, un armador.

Apenas hay un mea culpa por el atraso en las negociaciones por la reforma electoral, que todavía no pasó por ninguna comisión (hasta ahora solo hubo una instancia informativa, con la visita de la directora nacional electoral, Luz Landívar). En la Casa Rosada, para no ofender a Milei y a Caputo y el plan de defensa a rajatabla de cero déficit fiscal, reconocen sólo por lo bajo que se trata de un problema económico. Pero deslizan que los gobernadores “no tienen incentivos” para respaldar al Gobierno sin el mecanismo de giro de fondos.

En general, se vuelcan por hacer un diagnóstico estrictamente político y aseguran que las dificultades responden a “una dinámica más general del Congreso”. Básicamente, vuelven a culpar a Adorni.

Por 70 días el recinto fue, según la definición de un funcionario nacional, “un hervidero”, y eso retrasó la agenda legislativa. Ponen como ejemplos otras iniciativas que -por ahora- no prosperaron: la ley de inviolabilidad de la propiedad privada —con el límite y el porcentaje de tierras en discusión—, cuyo debate terminó caído por falta de adhesiones; “Hojarasca”, que quedó sin sanción definitiva, y Zonas frías.

Raul Jalil, Osvaldo Jaldo, Cristina Kirchner y Gustavo SaenzRaul Jalil, Osvaldo Jaldo, Cristina Kirchner y Gustavo Saenz

El proyecto, de todas formas, no está apagado y sigue en danza. “Pase lo que pase, no van a haber PASO el año que viene”, estatuyó un importante asesor nacional.

Pero el Gobierno cuenta con los “alineados de siempre”, como Raúl Jalil (Catamarca), que ya manifestó su voluntad de acompañar. Y, si bien por ahora solo escucharon rechazos, confían en una adhesión, en las próximas semanas de Osvaldo Jaldo (Tucumán) y posiblemente de Hugo Passalacqua (Misione). También en el Norte justicialista, sobre Gustavo Sáenz (Salta), deslizan que “va y viene”, porque pone reparos, pero creen que a la postre los respaldará.

El problema no se limita a la reticencia de los mandatarios, sino también a que un número acotado -pero significativo- de diputados provinciales no responden políticamente a sus gobernadores y no “obedecen” órdenes. Esos referentes locales que muchas veces lideran espacios políticos disidentes, que apuestan a las PASO para ganar espacios de poder en sus partidos y no están dispuestos a resignar la herramienta de las primarias.

El mapa provincial que tiene el Gobierno cuenta a favor a San Juan y a Catamarca, al igual que Entre Ríos, Chaco y Tierra del Fuego. Juan Pablo Valdés (Corrientes) está a bordo, dicen, al igual que Ignacio “Nacho” Torres (Chubut).

Las dudas principales en el grupo de los distritos “aliados” ex Juntos por el Cambio giran en torno a Jujuy, con Carlos Sadir, que todavía no se expidió, pero aparece como “seducible”. También mencionan a la Santa Cruz de Claudio Vidal, que no tiene una posición definida.

Y dan prácticamente por perdido el caso de La Pampa, donde Sergio Zilliotto se opone más que por una cuestión loca, por su vínculo cercano con el PJ Nacional.

Mientras juegan con los tiempos, en el oficialismo están convencidos de que muchos gobernadores “juegan al distraído” y definirán sobre la hora. Por eso la decisión de guardarse las cartas, también, hasta el límite del debate.

Fuente: Infobae

Rivero. C

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