Cayó con el cuento de los “beneficios para jubilados” y le vaciaron la cuenta mediante un préstamo fantasma
Una mujer de 76 años sufrió el hackeo de su celular tras atender una llamada. Los delincuentes realizaron compras no autorizadas y gestionaron un crédito a su nombre, acumulando un botín de más de 2,3 millones de pesos.
Una nueva y sofisticada estafa virtual sacude al departamento de Caucete. Una jubilada de 76 años se convirtió en la víctima de un engaño telefónico que terminó con sus cuentas vacías, compras que jamás realizó y una deuda millonaria por un préstamo solicitado de manera fraudulenta.
La denuncia ya fue radicada ante la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, que investiga el millonario perjuicio que supera los $2.300.000.
El modus operandi: la llamada del engaño
Todo comenzó con una llamada telefónica. Un hombre se comunicó con la víctima presentándose como el representante de una supuesta empresa que ofrecía descuentos especiales y beneficios exclusivos para jubilados.
A pesar de que la mujer rechazó la propuesta de inmediato, los delincuentes ya habían iniciado su maniobra:
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Bloqueo del dispositivo: Al intentar cortar la comunicación, la víctima descubrió que su teléfono celular estaba completamente congelado. No respondía a ningún comando.
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Secuestro virtual del equipo: La llamada continuó activa de forma forzada durante unos 20 minutos hasta que la mujer logró recuperar el control de su dispositivo.
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La primera alerta: Minutos después, un mensaje automático de su entidad financiera le notificó una compra con tarjeta por un monto de $109.000, una operación que ella jamás había realizado.
El golpe final: un préstamo a su nombre
Preocupada por la notificación, la jubilada se comunicó de inmediato con la tarjeta de crédito para bloquear los plásticos y frenar cualquier movimiento sospechoso. Sin embargo, lo peor estaba por descubrirse.
Al asistir de manera presencial a su sucursal bancaria para constatar el estado de sus fondos, el personal de la entidad le confirmó la peor sospecha:
Los estafadores habían ingresado a su aplicación bancaria y solicitado un préstamo preaprobado por $2.200.000.
Inmediatamente después de que el crédito fue acreditado, los delincuentes diversificaron el dinero mediante múltiples transferencias rápidas hacia distintas cuentas de terceros, logrando evaporar la totalidad del botín en cuestión de minutos.
Investigación en curso
La víctima aportó a la Justicia capturas de pantalla, comprobantes de transferencias y el registro de la llamada telefónica para intentar rastrear la ruta del dinero.
Actualmente, la UFI de Delitos Informáticos y Estafas trabaja en el rastreo de las cuentas de destino (“cuentas mula”) con el objetivo de identificar a los autores detrás de este ciberdelito que vuelve a poner en alerta a los adultos mayores de la provincia.
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