Más del 60% de los argentinos asegura que sus ingresos no alcanzan para llegar al día 20 de cada mes

El poder adquisitivo continúa siendo uno de los principales factores de malestar social, según una encuesta privada

En un contexto de menor ingreso disponible, cada vez más argentinos aseguran que tienen dificultades para llegar a fin de mes. La pérdida de poder adquisitivo continúa condicionando el consumo y la capacidad de ahorro de los hogares, en un escenario donde la mayoría percibe que los salarios siguen sin acompañar el aumento del costo de vida.

Según Zentrix, el 61% de los encuestados afirma que sus ingresos le alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes, mientras que un 24,3% llega con lo justo a fin de mes, sin posibilidad de ahorrar. Apenas el 13% sostiene que logra cubrir todos sus gastos y, además, generar algún ahorro.

La división por voto acentúa estas diferencias: entre quienes apoyan al oficialismo, el 45,3% declara que sus ingresos se agotan antes del día 20; entre los votantes de la oposición, esa proporción asciende al 71,3%.

“La experiencia económica, aunque compartida en su existencia, golpea con mucho más fuerza a quienes ya desconfiaban del rumbo”, remarcó la consultora.

Dos gráficos de barras horizontales muestran resultados de una encuesta sobre duración de ingresos mensuales y el total acumulado de estas opcionesEl 61% de los encuestados afirma que sus ingresos le alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes

En ese marco, la percepción sobre la situación económica refleja un fuerte deterioro. El 64% de los argentinos califica como mala o muy mala la situación económica del país, mientras que el 41,7% hace esa misma evaluación sobre su propia economía.

La diferencia, de más de 22 puntos, sugiere que el malestar se construye principalmente como un diagnóstico colectivo, más allá de la experiencia individual.

Esa percepción encuentra un correlato en la autoubicación social: el 50,2% se identifica como parte de los sectores bajos o medio-bajos, mientras que apenas el 10,5% se considera de clase alta.

A su vez, el 86,1% de los encuestados sostiene que su salario no le gana a la inflación, un registro apenas inferior al máximo de la serie (86,6% en abril), lo que confirma que, desde marzo, este indicador permanece estancado en niveles muy elevados y sin señales claras de mejora.

El análisis por voto en 2025 vuelve a poner de manifiesto la dimensión política del fenómeno: incluso entre los votantes oficialistas, el 70,2% reconoce que su salario pierde frente a la inflación, mientras que entre los votantes de la oposición esa proporción trepa al 96,6%.

Así, luego de la corrupción, los salarios son la segunda principal preocupación de los argentinos, superando ampliamente a la inflación, que solía figurar primera.

Gráfico de barras moradas que presenta porcentajes de preocupación por corrupción, ingresos, desempleo, inseguridad y otros temasLa inflación pierde cada vez más peso en las preocupaciones de los argentinos, pero ganan terreno los bajos salarios

Vale mencionar también que, de acuerdo a la encuesta de Zentrix, el 68,8% de los consultados considera que el índice de inflación publicado por el Indec no refleja la variación de precios que percibe en su vida diaria. La desconfianza que retrocedió levemente respecto del pico de mayo (70,6%), pero que se mantiene en niveles altos desde marzo.

Hacia adelante, el 55,1% de los encuestados cree que “lo peor está por venir” en materia económica, contra solo 24% que considera que “lo peor ya pasó”.

Es importante destacar que después de siete meses consecutivos de caída, el ingreso disponible —el dinero que queda en el bolsillo de los hogares tras afrontar los gastos fijos— aumentó 0,8% mensual en abril de 2026, según un informe de la consultora Equilibra. El dato puso fin a una racha de deterioro que se había extendido desde agosto de 2025.

Sin embargo, el indicador aún se ubicó 1% por debajo del nivel de abril del año pasado y permanece 14,5% por debajo del promedio registrado entre enero y septiembre de 2023, el período de referencia previo al cambio de gobierno.

La mejora de abril, no obstante, estuvo lejos de ser generalizada. La recuperación se concentró exclusivamente en los asalariados privados formales, cuyo ingreso disponible creció 1,6% respecto del mes anterior y además mostró un incremento interanual de 1,5%, la única variación positiva entre todos los segmentos relevados.

En contraste, el resto de los grupos volvió a registrar retrocesos. El ingreso disponible de los empleados públicos cayó 1,1% mensual y acumuló una baja de 6,6% frente a abril de 2025.

Las jubilaciones mínimas con bono descendieron 0,7% en el mes y 9,2% en términos interanuales, mientras que las jubilaciones no mínimas retrocedieron 0,2% mensual y 3,5% respecto del mismo mes del año anterior.

Fuente: Infobae

Rivero

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