Giro en el crimen del exboxeador: Cayó en Mendoza el presunto sicario tras 15 años de impunidad
Lucio Gallardo Soto, acusado de ser el autor material del asesinato de Guillermo Romero en 2011, fue recapturado en Guaymallén. El prófugo había cortado su tobillera tras recibir el beneficio de la prisión domiciliaria.
A pocos meses de que la causa prescribiera, un operativo policial fortuito en Mendoza reactivó uno de los casos policiales más resonantes de San Juan. Lucio Gallardo Soto, señalado como el presunto sicario que ejecutó al exboxeador Guillermo Romero en 2011, fue detenido este jueves por la Policía de Mendoza en la localidad de Guaymallén.
La captura se dio de manera inesperada. Efectivos de la Unidad Investigativa Departamental (UID) allanaban una vivienda en busca de una mujer vinculada a un hurto cuando se toparon con Gallardo Soto. Al saltar sus datos en el sistema, comprobaron que el sospechoso cargaba con dos pedidos de captura vigentes emitidos por la Justicia sanjuanina. Actualmente se encuentra alojado en la Comisaría 25.ª de San José, a la espera de su traslado.
Una fuga insólita y el riesgo de prescripción
El historial de evasiones de Gallardo Soto mantuvo en vilo a los investigadores durante una década y media:
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Noviembre de 2024: Fue capturado por primera vez en casi 14 años cuando intentaba cruzar a Chile por el paso Los Libertadores.
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El beneficio: Tras ser imputado en San Juan, la Justicia le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria en una vivienda de La Bebida (Rivadavia). El argumento central fue un severo cuadro de ceguera (había perdido un ojo en un tiroteo policial y el otro fue dañado durante una golpiza en el penal).
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La huida: Pocos meses después, el acusado rompió la tobillera electrónica y se dio a la fuga.
Al límite de la impunidad: Fuentes judiciales confirmaron que la recaptura se dio en un momento límite, ya que los plazos legales para que la causa prescribiera y quedara en la nada estaban muy cerca de vencer.
El crimen: “Esto es un encargo”
El homicidio de Guillermo Romero ocurrió el mediodía del 6 de febrero de 2011 en el barrio Colón, Santa Lucía. Dos hombres en motocicleta llegaron hasta su casa, llamaron a la puerta y, cuando el exboxeador salió, le efectuaron un disparo a quemarropa en el pecho.
Antes de acelerar y perderse en las calles, los atacantes gritaron una frase que selló el destino de la investigación: “Esto es un encargo de Martín Camargo”. Romero sobrevivió dos semanas internado antes de fallecer.
Las amenazas previas y el autor intelectual
La pesquisa demostró que la víctima sufría un acoso constante por parte de Camargo. De hecho, la noche anterior al ataque, el instigador lo había amenazado frente a su familia: “Mañana vas a ser boleta. No vas a buchonear más”. El trasfondo del conflicto combinaba el rechazo de Romero a la relación que Camargo mantenía con su hija menor de edad, y denuncias vecinales por la presunta venta de drogas en el barrio.
Por este hecho, Martín Camargo fue condenado en 2018 a 12 años de prisión como autor intelectual del homicidio. Ahora, con Gallardo Soto nuevamente a disposición del tribunal, la Justicia sanjuanina buscará cerrar el círculo y juzgar finalmente a quien apretó el gatillo.
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