“No necesitamos cambiar a las personas autistas, sino aprender a comprenderlas”

En el Día Mundial del Orgullo Autista, una referente sanjuanina compartió su experiencia como madre de dos hijos dentro del espectro y destacó la importancia de la aceptación, la empatía y la capacitación para construir una sociedad más inclusiva.

En el marco del Día Mundial del Orgullo Autista, la reflexión sobre la inclusión y el respeto hacia las personas dentro del espectro volvió a ocupar un lugar central. En San Juan, una de las voces más activas en esta tarea es la de Érica Godoy, referente de la Asociación Autismo San Juan y madre de dos hijos con autismo, quien impulsa acciones de concientización y capacitación en distintos ámbitos de la comunidad.

Para Godoy, el principal desafío no pasa por el diagnóstico, sino por la manera en que la sociedad se relaciona con las personas autistas. Según sostiene, aún persisten prejuicios y miradas reduccionistas que impiden comprender la diversidad de experiencias que existen dentro del espectro.

“Tenemos que dejar de ver a una persona solamente a través de un diagnóstico. Lo importante es aceptarla tal como es y reconocer aquello que la hace única”, expresó.

La referente conoce de cerca las dificultades que atraviesan muchas familias tras recibir un diagnóstico. Sin embargo, asegura que el proceso de aceptación resulta fundamental para acompañar el desarrollo de los niños y adolescentes dentro del espectro.

Desde la Asociación Autismo San Juan, el trabajo no se limita a la sensibilización social. La organización impulsa capacitaciones destinadas a profesionales de la salud, docentes, efectivos policiales, personal de seguridad privada y bomberos, con el objetivo de brindar herramientas que permitan una mejor atención y acompañamiento.

En ese sentido, una de las próximas actividades se desarrollará en el Hospital Dr. Guillermo Rawson, donde se abordarán estrategias para mejorar la atención de pacientes autistas en áreas como admisión, consultas médicas e internación.

La propuesta también contempla la incorporación de recursos específicos, como juguetes sensoriales, apoyos visuales y espacios amigables que contribuyan a reducir la sobrecarga sensorial que muchas personas dentro del espectro pueden experimentar en entornos complejos.

Godoy remarcó que, en numerosas ocasiones, las dificultades surgen más por el desconocimiento que por la falta de voluntad. Por eso considera fundamental avanzar en la formación de quienes interactúan diariamente con niños, adolescentes y adultos autistas.

La referente también se refirió a situaciones cotidianas que suelen generar incomprensión social. Mencionó casos en los que determinadas conductas son cuestionadas sin tener en cuenta que pueden responder a necesidades de regulación emocional o sensorial propias de las personas dentro del espectro.

Según explicó, factores como los ruidos intensos, las luces fuertes o los ambientes con múltiples estímulos pueden provocar un alto nivel de estrés, por lo que comprender estas particularidades resulta clave para promover una convivencia más respetuosa.

En el Día Mundial del Orgullo Autista, Godoy insistió en que la inclusión real comienza cuando las diferencias dejan de ser vistas como un problema y pasan a ser reconocidas como parte de la diversidad humana.

“Queremos una sociedad donde las personas autistas sean comprendidas y respetadas sin tener que demostrar constantemente por qué necesitan determinadas herramientas o apoyos”, señaló.

Con capacitaciones, campañas de concientización y trabajo articulado con distintas instituciones, la organización busca seguir construyendo espacios más accesibles e inclusivos. Una tarea que, según sostienen, comienza con algo tan simple como escuchar, comprender y aceptar.

 

 

Op: Juan Llarena

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