El informe arbitral sembró dudas sobre la suspensión de San Martín
El árbitro Federico Benítez señaló que no vio proyectiles ni escuchó explosiones. El Tribunal de Disciplina definirá qué ocurrirá con el partido.
La suspensión del partido entre San Martín de San Juan y Nueva Chicago sumó un nuevo capítulo luego de que se conociera el informe arbitral elevado a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El documento, firmado por Federico Benítez, detalla los hechos ocurridos al finalizar el primer tiempo y deja planteados interrogantes sobre la supuesta agresión sufrida por el arquero visitante, Facundo Masuero.
El encuentro, correspondiente a la Primera Nacional, fue interrumpido cuando San Martín se imponía por 1 a 0 en el Estadio Hilario Sánchez. La situación se produjo tras el cierre de la primera etapa, cuando el arquero de Nueva Chicago quedó tendido sobre el césped y debió recibir asistencia médica.
Según el acta oficial, al dirigirse hacia los vestuarios, la terna arbitral observó a Masuero recostado dentro del área cubriéndose el rostro. El futbolista manifestó haber sido aturdido por una bomba de estruendo, lo que motivó la inmediata intervención de los cuerpos médicos de ambos equipos.
Sin embargo, uno de los puntos más relevantes del informe es que el árbitro dejó asentado que ninguno de los integrantes de la terna logró advertir la caída de algún proyectil ni escuchó una detonación en el momento señalado por el arquero.
Esa observación aparece como uno de los aspectos centrales que deberá analizar el Tribunal de Disciplina al momento de resolver qué sucederá con los 45 minutos restantes del encuentro.
Tras permanecer durante 18 minutos siendo atendido dentro del campo de juego, el cuerpo médico de Nueva Chicago solicitó el traslado del arquero al Hospital Guillermo Rawson en ambulancia. La salida de la unidad sanitaria derivó en una reunión entre dirigentes de ambas instituciones y autoridades del partido para evaluar la continuidad del espectáculo.
De acuerdo con el informe arbitral, la delegación visitante sostuvo que no estaba en condiciones de seguir jugando, situación que terminó derivando en la suspensión del encuentro.
Horas después se incorporó al expediente el parte médico emitido por el Hospital Rawson. El documento, firmado por el neurocirujano Facundo Ortiz, diagnosticó un traumatismo encéfalo craneano leve por una aparente lesión vinculada a pirotecnia.
No obstante, los estudios realizados descartaron lesiones de gravedad. La tomografía computada practicada al futbolista arrojó resultados normales y posteriormente recibió el alta médica para retomar sus actividades.
Con todos estos elementos sobre la mesa, la resolución quedó ahora en manos del Tribunal de Disciplina de la AFA. El organismo deberá determinar si el partido se reanudará en una nueva fecha, si se completarán los 45 minutos pendientes o si corresponde adoptar otra medida reglamentaria.
Mientras tanto, el informe de Benítez se transformó en una pieza clave del expediente, especialmente por la ausencia de una constatación directa de la supuesta agresión que motivó la suspensión del encuentro.
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