La nueva RTO abre el juego, pero los talleres sanjuaninos ven difícil sumarse al sistema
La reforma impulsada por el Gobierno nacional permitirá que más establecimientos realicen revisiones técnicas. Sin embargo, en San Juan advierten que los altos costos de equipamiento, personal e infraestructura limitan el ingreso de nuevos actores al mercado.
La reforma del sistema de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) impulsada por el Gobierno nacional promete ampliar la oferta de centros de inspección vehicular en todo el país. Sin embargo, en San Juan el impacto podría ser más acotado de lo que sugieren los anuncios oficiales, debido a las exigencias técnicas y económicas que implica la habilitación de nuevos talleres.
La medida fue oficializada este miércoles mediante la Resolución 32/2026, que crea el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos. El nuevo esquema habilita a que más establecimientos puedan prestar el servicio, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la normativa.
Desde el sector local señalaron que la iniciativa no implica una autorización automática para cualquier taller mecánico. Esteban Labado, gerente general de la RTO en San Juan, explicó que los interesados deberán atravesar un proceso formal de habilitación y adecuarse a estándares específicos de equipamiento, infraestructura y recursos humanos.
“El taller se tiene que habilitar y equipar; no es tan simple como parece”, sostuvo en diálogo con Tiempo de San Juan.
Actualmente funcionan cuatro plantas habilitadas en la provincia y, según explicó Labado, la demanda local no alcanza niveles que incentiven nuevas inversiones. “Durante gran parte del año trabajamos con una actividad cercana al 30% de la capacidad instalada. Solo en algunos meses puntuales aumenta significativamente la cantidad de revisiones”, detalló.
En ese contexto, consideró que la apertura del registro puede representar una oportunidad a largo plazo, aunque hoy existen obstáculos importantes para quienes pretendan incorporarse al sistema.
La principal barrera es económica. Los talleres que busquen obtener la habilitación deberán contar con equipamiento homologado, técnicos capacitados, un ingeniero mecánico matriculado, sistemas de calibración periódica y certificaciones obligatorias. Además, deberán cumplir con exigencias edilicias específicas, como playas de maniobra y espacios adecuados para las tareas de inspección.
“Es una inversión muy importante. Muchas veces el costo total de instalación termina siendo varias veces superior al valor de los equipos”, explicó.
Más allá de la apertura del mercado, la nueva normativa mantiene los controles de seguridad vial y redefine los plazos para las inspecciones. Los vehículos particulares cero kilómetro deberán realizar la primera revisión a los cinco años de patentamiento, mientras que las unidades de transporte de pasajeros y cargas deberán cumplir con controles dentro de los primeros doce meses.
El nuevo registro funcionará de manera digital y permitirá realizar trámites mediante declaración jurada. También contempla habilitaciones provisorias automáticas en caso de demoras administrativas, con el objetivo de agilizar el ingreso de nuevos prestadores al sistema.
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