Trampa digital en Capital: simuló ser su amigo por WhatsApp y le robó $4.000.000 con una falsa venta de dólares
La víctima realizó una millonaria transferencia confiando en el mensaje de un conocido. Poco después descubrió que el teléfono de su allegado había sido hackeado por una organización criminal. Investiga la UFI Delitos Informáticos.
Lo que prometía ser una transacción financiera habitual y beneficiosa terminó en una verdadera pesadilla para un vecino de la zona de Capital. Un hombre de apellido Manzano fue víctima de una millonaria estafa virtual luego de caer en un engaño minuciosamente orquestado a través de la aplicación de mensajería WhatsApp, perdiendo una suma que supera los $4.000.000.
El hecho comenzó a gestarse un domingo, cuando el damnificado recibió un mensaje desde la cuenta de uno de sus contactos de confianza. En el chat, su supuesto amigo le ofrecía de manera urgente la venta de 3.000 dólares. Ante la oportunidad de adquirir la divisa norteamericana y respaldado por la confianza hacia el remitente, Manzano no dudó en avanzar con la operación comercial.
Confiado y sin sospechar que la línea telefónica de su allegado estaba bajo el control de una organización criminal, el sanjuanino procedió a realizar las transferencias bancarias correspondientes por el monto total en pesos solicitado.
La llamada que confirmó el engaño
La tranquilidad de la víctima se esfumó apenas unos minutos después de haber confirmado los movimientos de dinero. Al revisar en detalle los comprobantes de las operaciones, Manzano notó con preocupación que ciertos datos de las cuentas de destino no coincidían en absoluto con la identidad real de su conocido.
Ante la creciente duda, decidió realizar una llamada telefónica directa para verificar la situación, lo que terminó por desatar el peor de los escenarios. Del otro lado de la línea, su amigo le manifestó con total sorpresa y angustia que “nunca había ofrecido dólares ni mantenido esa conversación”. En ese mismo momento, le explicó que delincuentes cibernéticos habían logrado hackear su teléfono celular y estaban utilizando su perfil para estafar a toda su agenda de contactos.
La víctima comprendió de inmediato que los estafadores habían explotado su vínculo de confianza para robarle los ahorros de toda la vida mediante una maniobra de fraude digital.
Tras constatar el millonario robo, el damnificado radicó la denuncia formal ante las autoridades judiciales. El caso y el rastreo de las cuentas bancarias utilizadas por los delincuentes quedaron bajo la órbita de investigación de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, desde donde reiteraron la importancia de verificar la identidad de los compradores o vendedores mediante llamadas de voz antes de realizar cualquier tipo de transacción económica.
Op: Juan Llarena
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