El contador Olguín rompió el silencio tras ser sobreseído: “Jamás en mi vida entré a un casino a apostar”

Luis Omar Olguín habló públicamente luego de que la Justicia dictara su sobreseimiento en la causa por estafa. Negó haber despilfarrado los 30.000 dólares de su amigo y aseguró que la falsa denuncia del asalto en Ruta 40 fue parte de una "estrategia judicial".

El polémico contador sanjuanino Luis Omar Olguín volvió al centro de la escena judicial y mediática este viernes tras ser sobreseído definitivamente en la causa por presunta estafa. La denuncia había sido radicada por su amigo, el empresario Antonio Dávoli, por un monto superior a los 30.000 dólares.

La resolución fue firmada por la jueza de Garantías Gloria Verónica Chicón, luego de que se acreditara el cumplimiento de una reparación integral del daño. Olguín devolvió un total de 36.000 dólares (que incluyó el capital original de 33.760 dólares más intereses) financiado en un plan de 12 cuotas.

“No fue nada fácil por la situación económica, pero pudimos cumplir fehacientemente con todo el acuerdo y ahora se dictó el sobreseimiento. En ningún momento quise estafarlo al señor Dávoli y él lo sabe perfectamente”, lanzó el profesional en sus primeras declaraciones a la prensa.

El trasfondo del caso: del “robo” al casino de Mendoza

El escándalo estalló el 19 de agosto de 2024, cuando Olguín y su hermano Marcelo denunciaron haber sido víctimas de un violento asalto sobre la Ruta 40 y Calle 15, en el departamento Pocito. Según su primer relato, tres delincuentes armados los habían encerrado para robarles el dinero en efectivo.

Sin embargo, el avance de la investigación dio un giro radical. Las autoridades determinaron que el asalto nunca existió y sostuvieron la hipótesis de que el contador había gastado la plata en un casino de la provincia de Mendoza, utilizando la denuncia falsa como pretexto para justificar la falta del dinero ante Dávoli.

Frente a esta versión, Olguín fue categórico:

“La gente que me conoce sabe perfectamente que yo jamás en mi vida entré a un casino a apostar. En los allanamientos no encontraron absolutamente nada”.

Además, reveló que el propio damnificado le confesó en privado que “tuvo que hacer la denuncia penal porque necesitaba el dinero”.

La condena por la falsa denuncia

Al ser consultado sobre por qué aceptó la culpabilidad ante un juez en la causa paralela por falsa denuncia —que se cerró previamente con una multa de 12.500 pesos para él y su hermano—, el contador alegó que se trató netamente de un tecnicismo legal para dar por terminado el conflicto.

“Los abogados me dijeron que hagamos un acuerdo por una estrategia judicial. Decidí cerrar eso para evitar perjudicar a terceros”, explicó, minimizando el hecho de haber admitido la mentira ante el tribunal.

Finalmente, el profesional reflexionó sobre el costo personal del proceso: “Todo esto me afectó mucho, no solo a mí sino también a mi familia y a mis hijos. Tener que explicar estas situaciones no es sencillo y siempre queda esa sospecha, pero quienes me conocen profesionalmente saben perfectamente cómo soy”.

POR LIC. EUGENIA VILA

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