Alerta universitaria: ADICUS ratifica el paro en la UNSJ y advierte sobre una alarmante “fuga” de docentes

Desde el gremio aseguraron que el aumento del 1,5% otorgado por la Nación es insuficiente. Aunque buscan no perjudicar el cierre del cuatrimestre, denuncian que hay cátedras vacías porque los profesionales migran debido a los bajos salarios.

La tensión salarial en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) sumó un nuevo capítulo de conflicto. La secretaria gremial de ADICUS, Edith Liquitay, ratificó la continuidad de la semana de paro docente tanto en las facultades como en los colegios preuniversitarios, una medida de fuerza impulsada a nivel nacional por la CONADU Histórica tras la Marcha Federal Universitaria y en firme rechazo al último incremento del 1,5% otorgado por la Casa Rosada.

Al describir el complejo panorama que atraviesan los trabajadores de la educación superior, la dirigente sindical fue contundente respecto al desfasaje económico. Sostuvo que mientras la inflación continúa en ascenso, los salarios universitarios van en claro retroceso, lo que vuelve insostenible la situación cotidiana de los profesionales de las cátedras.

La protesta se viene implementando bajo una modalidad heterogénea y rotativa en las distintas unidades académicas con el objetivo de balancear el reclamo y el derecho de los alumnos. Liquitay explicó que muchos profesores asisten puntualmente a tomar evaluaciones programadas o deciden trasladar los contenidos a la virtualidad para evitar que los estudiantes pierdan el cuatrimestre en esta etapa de cierres.

Ante el malestar y las críticas expresadas por algunos grupos de padres por los días de clases perdidos, la referente gremial aseguró que mantienen canales de diálogo abiertos y que comparten la misma preocupación por el futuro educativo de los jóvenes. Sin embargo, aclaró que la medida de fuerza legítima es el paro y que el verdadero peligro estructural radica en otra preocupante variable de la crisis.

En ese sentido, la titular de ADICUS encendió las alarmas al revelar que el sistema ya padece la falta de personal por razones puramente económicas. Advirtió que actualmente existen aulas vacías no por las protestas, sino porque hay horas que no se han podido cubrir debido a que la migración real que sufre hoy la universidad pública no es de estudiantes, sino de docentes que abandonan sus puestos por la baja remuneración.

Finalmente, Liquitay apuntó de manera directa contra la gestión central como la única responsable de destrabar el conflicto. Manifestó que la solución está en manos del Gobierno nacional mediante el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario, concluyendo que, si bien la UNSJ mantiene sus puertas abiertas y una gran oferta académica, el prestigio y la estabilidad del sistema crítico actual se encuentran en serio peligro.

Los comentarios están cerrados.