La UOCRA San Juan, en alerta roja: piden apurar los proyectos mineros ante el freno total de las obras
Con el empleo en mínimos históricos, el sindicato ve a la minería como el único "salvavidas" posible, pero advierte que los plazos de las empresas van "demasiado lento" para la urgencia de los trabajadores.
La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) se encuentra en estado de alerta roja en San Juan. Tras el freno total de la obra pública nacional dispuesto a fines de 2023, el sector registra hoy un piso histórico de menos de 1.500 obreros activos en toda la provincia. Ante este panorama, el sindicato mira de reojo los grandes anuncios económicos y exige acelerar los plazos del sector minero, al que consideran el único “salvavidas” en el horizonte.
En diálogo con DIARIO DE CUYO, el secretario adjunto del gremio, Alberto Tovares, graficó la urgencia pidiendo “con mucho respeto” que las empresas y las autoridades agilicen los tiempos de reactivación:
“La expectativa hoy está puesta casi exclusivamente en la minería, pero no podemos esperar sentados hasta el 2028 o el 2030. La reactivación va demasiado lento para lo que se anuncia y la realidad en los hogares de nuestros afiliados ya es insostenible”.
Una caída que los fondos provinciales no logran contener
El desplome del empleo es dramático si se lo compara con los años de esplendor de la provincia. Históricamente, el rubro promediaba entre 5.000 y 6.000 trabajadores en actividad, apuntalado por el Estado y el sector privado. Hoy, esa estructura está reducida a su mínima expresión.
| Período / Indicador | Trabajadores de la Construcción Activos |
| Pico Histórico (Proyectos Lama / Veladero) | ~ 11.000 obreros |
| Promedio General de la Provincia | 5.000 a 6.000 obreros |
| Piso Crítico Actual (Mayo 2026) | Menos de 1.500 obreros |
A pesar de que el Gobierno provincial viene financiando con recursos propios la terminación de escuelas y refacciones básicas, el volumen de contratación está lejos de compensar la parálisis nacional. El sector privado tampoco tracciona: un ejemplo de esto es un desarrollo inmobiliario en Desamparados, Capital, que planificaba emplear a 250 personas y actualmente trabaja al mínimo con solo 20 operarios.
La urgencia de plazos certeros
Para la UOCRA, el problema no es la falta de proyectos, sino la demora entre los anuncios políticos y el primer ladrillo asentado en la cordillera. El gremio sigue de cerca procesos clave como la licitación del camino de Angualasto a La Majadita en el corredor norte, cuya adjudicación por parte de la empresa Vicuña sigue pendiente. “Estamos esperando saber cuánta gente va a necesitar. En esta situación tan delicada, que nos digan que toman a 20 personas para arrancar ya es una buena noticia”, admitió Tovares.
Finalmente, el dirigente optó por mantener la cautela ante los rumores de futuros complejos habitacionales privados vinculados al derrame económico de la minería. Sin confirmaciones oficiales, el gremio prefiere no generar falsas esperanzas en un padrón de afiliados golpeado por la desocupación. “Como dirigentes necesitamos certezas y plazos cortos. El sector no aguanta más promesas a largo plazo”, concluyó.
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