La morosidad en préstamos de billeteras virtuales superó el 30%

La irregularidad en los préstamos de billeteras virtuales alcanzó su punto máximo en el verano y se estabilizó hacia fines de 2025, en línea con lo ocurrido en el sistema bancario tradicional.

El crecimiento exponencial del crédito otorgado por billeteras virtuales en la Argentina trajo consigo un aumento paralelo de la morosidad, aunque los indicadores más recientes sugieren que lo peor ya quedó atrás. Según la quinta edición del Informe de Crédito Fintech, elaborado por la Cámara Argentina Fintech y el ITBA, el nivel de irregularidad en este segmento llegó al 30,5% de la cartera en febrero pasado, pero mostró signos de estabilización desde noviembre de 2025.

El informe distingue dos mediciones de morosidad. Por un lado, la denominada “mora operativa” —que contempla retrasos de entre 30 y 360 días— se ubicó en el 22,7% y se mantiene prácticamente sin cambios desde noviembre, lo que los especialistas interpretan como una estabilización del fenómeno. Por otro lado, la mora total, que incluye a los deudores considerados “incobrables”, alcanzó el 30,5% en febrero, impulsada por el arrastre de deudas pasadas que siguen engrosando esta categoría.

Las alertas tempranas de deterioro, conocidas como “roll rates” —que miden el paso de la situación de normalidad al primer atraso— registraron su máximo entre octubre y noviembre de 2025 y desde entonces muestran una desaceleración, una tendencia que se observa tanto en las fintech como en los bancos y otros proveedores de crédito. Este diagnóstico coincide con el brindado días atrás por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, quien señaló que el pico de incumplimiento ya ocurrió entre fines del año pasado y comienzos del actual.

Pese al elevado nivel de mora, superior al 11,4% que registran los bancos, los especialistas descartan un riesgo sistémico. El crédito fintech representa apenas el 8% del volumen total de crédito con atraso en el sistema, frente al 74,1% de los bancos y el 17,9% de otros proveedores. Además, la participación de las fintech en el crédito total es del 3,3%, una cifra que, si bien se duplicó en los últimos dos años, sigue siendo acotada en términos relativos.

El universo de personas con crédito fintech creció un 121% en los últimos dos años, pasando de 3,7 millones a 8,1 millones de clientes. Las billeteras virtuales aportan actualmente el 25% del total de préstamos a personas del sistema financiero, cuando en 2024 representaban solo el 16%. De esta forma, uno de cada cuatro préstamos a individuos es otorgado por una fintech, con un foco predominante en sectores de bajos ingresos. El monto promedio del crédito fintech es de $540.000, mientras que en los bancos asciende a $4.100.000.

Uno de los datos más reveladores del informe es que 2,3 millones de argentinos tienen a las fintech como su único proveedor de crédito, sin acceso a ninguna otra opción financiera. De no existir las billeteras virtuales, ese universo de personas no tendría modo de obtener un préstamo para consumo o para llegar a fin de mes en situaciones de emergencia. Del total de 8,1 millones de tomadores de préstamos en el segmento, el 32% son clientes exclusivamente fintech, sin ningún vínculo con los bancos tradicionales. Durante 2025, las fintech sumaron 530.000 nuevos clientes “exclusivos”. Los 5,8 millones restantes son clientes compartidos entre fintech y bancos, es decir, personas que tomaron préstamos en ambos tipos de entidades.

En términos macroeconómicos, el informe destaca que el crédito al sector privado en la Argentina representa el 13,1% del PBI, una cifra superior al mínimo del 10,6% registrado en 2022 pero muy por debajo del promedio de América Latina (47,8%) y de países como Chile (75,6%) o Brasil (74,9%). El proceso de estabilización económica y el desarme de las Leliq generaron un efecto de “crowding in” que impulsó el crédito al sector privado: los bancos pasaron de destinar el 22,3% al 44,4% de sus activos a financiarlo.

Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, sostuvo que el desafío del país no es solo prestar más, sino también prestar mejor, llegando a quienes históricamente quedaron afuera del sistema. En tanto, Diego Demarco, director de la Maestría en Fintech del ITBA, señaló que los datos de morosidad requieren un seguimiento para convalidar el cambio de tendencia, aunque evaluó positivamente el balance del crédito fintech, que duplicó su base de usuarios y de préstamos en un contexto de mayor inclusión financiera. Demarco advirtió que la expansión convivió con una suba de la morosidad debido al encarecimiento del costo real del crédito, producto de una desinflación más veloz que la baja de las tasas activas del sistema.

Los comentarios están cerrados.